Rue20 Español/Casablanca
La agencia de calificación crediticia estadounidense Standard & Poor’s (S&P) ha elevado la calificación crediticia de Marruecos a «Grado de Inversión», convirtiendo al país en el único de África con esta prestigiosa clasificación.
La noticia, reportada por Business Insider en su sección africana, marca un hito significativo para la economía marroquí y abre nuevas oportunidades para la inversión extranjera.
La agencia S&P elevó la calificación de Marruecos de «BB+» a «BBB-» con perspectivas estables, tras una evaluación exhaustiva de la situación económica y financiera del país.
Esta mejora permite a Marruecos emitir bonos internacionales y atraer a un mayor número de inversores internacionales, a mejores precios.
Este logro es particularmente notable, ya que Marruecos había perdido su calificación de inversión en 2021 debido al impacto de la pandemia de COVID-19 y las sequías que afectaron a sectores clave como el turismo y la agricultura.
La decisión de S&P se basa en la «combinación de políticas, reformas estructurales, sociales y financieras sólidas» implementadas por el gobierno marroquí, lo que refleja la resiliencia de la economía y la solidez de sus fundamentos macroeconómicos.
Según Business Insider, esta nueva clasificación ofrece a Marruecos ventajas financieras tangibles, incluyendo un mejor acceso a los mercados financieros internacionales y una reducción en los costos de los préstamos. Esto proporciona al gobierno mayor flexibilidad para financiar proyectos de desarrollo e inversiones en infraestructura.
La decisión de S&P se tomó tras una misión de evaluación en Marruecos en septiembre, donde se constató una mejora en la situación económica y el progreso de las reformas.
Este es el segundo avance en menos de dos años, después de que S&P modificara la perspectiva de la calificación de Marruecos de «estable» a «positiva» en marzo de 2024.
Fuentes financieras especializadas señalan que estas revisiones son especialmente significativas en el contexto internacional actual, donde muchos países, incluso desarrollados, han visto rebajadas sus calificaciones debido a la volatilidad económica global.
Destacan que el progreso de Marruecos refleja la solidez de sus fundamentos macroeconómicos, resultado directo de las reformas impulsadas bajo el liderazgo de SM el Rey Mohamed VI.
La decisión de S&P también subraya el compromiso de Marruecos con la estabilidad financiera en un momento de incertidumbre global. Se espera que esta mejora en la calificación aumente el atractivo del país para la inversión extranjera directa, especialmente en un momento en que Marruecos se prepara para ser coanfitrión de la Copa del Mundo de 2030.
La apertura a la inversión extranjera, impulsada por grandes proyectos de infraestructura como la construcción de estadios y hoteles, refuerza esta perspectiva.
