Rue20 Español/ Rabat
Los Reyes y jefes de Estado de los países islámicos y árabes que participan en la cumbre árabe-islámica de urgencia, celebrada el lunes en Doha, reiteraron su solidaridad con Qatar y condenaron la agresión israelí contra la soberanía de este Estado.
En la declaración final que sanciona los trabajos de esta cumbre, subrayaron que la agresión israelí contra el Estado de Qatar y la continuación de las prácticas hostiles de Israel comprometen las posibilidades de paz y coexistencia pacífica en la región.
También recordaron que «esta agresión contra el territorio qatarí, un país que desempeña un papel clave como mediador en el marco de los esfuerzos destinados a establecer un alto el fuego en Gaza, poner fin a la guerra y obtener la liberación de los rehenes y prisioneros, constituye una escalada peligrosa y socava los esfuerzos diplomáticos en favor de la paz».
La Cumbre también resaltó la necesidad de oponerse y hacer frente a los planes de Israel de imponer una nueva realidad en la región, señalando que estos planes representan una amenaza directa para la estabilidad y la seguridad regional e internacional.
Asimismo, la declaración final recordó que una paz justa, global y duradera en Oriente Medio no puede lograrse ignorando la cuestión palestina y los derechos del pueblo palestino, y mucho menos recurriendo a la violencia o atacando a los mediadores, sino respetando la iniciativa de paz árabe y las resoluciones internacionales correspondientes.
En este sentido, la cumbre árabe-islámica de urgencia llamó a la comunidad internacional, en particular al Consejo de Seguridad, a asumir sus responsabilidades jurídicas y morales para poner fin a la ocupación israelí y establecer un calendario vinculante a tal efecto.
La declaración final saludó la adopción por la Asamblea General de las Naciones Unidas de la Declaración de Nueva York sobre la aplicación de la solución de dos Estados y la creación de un Estado palestino independiente, que traduce la voluntad internacional de apoyar los derechos legítimos del pueblo palestino, en particular su derecho a la creación de un Estado independiente dentro de las fronteras del 4 de junio de 1967, con Jerusalén Este como capital.
Los Reyes y jefes de Estado árabes e islámicos afirmaron también su apoyo al Comité Al-Quds, presidido por Su Majestad el Rey Mohammed VI, y a su brazo ejecutivo, la Agencia Bayt Mal Al-Quds Asharif, haciendo hincapié en la necesidad de apoyar a los habitantes de Al-Quds.
SAR el príncipe Moulay Rachid representó a Su Majestad el Rey Mohammed VI en los trabajos de esta cumbre.
La delegación marroquí en esta cumbre estuvo integrada, especialmente, por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, el embajador de Marruecos en Egipto y representante permanente del Reino ante la Liga de los Estados Árabes, Mohamed Aït Ouali, y el embajador del Reino en Qatar, Mohamed Setri.
La cumbre estuvo marcada por los discursos del emir del Estado de Qatar, Su Alteza Sheikh Tamim Bin Hamad Al-Thani, el secretario general de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI), Hussein Ibrahim Taha, el secretario general de la Liga de los Estados Árabes, Ahmed Aboul Gheit, y los jefes de las delegaciones de varios países participantes.
