Rue20 Español/Rabat
Activistas de derechos humanos alzaron sus voces en la 60ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra para denunciar las graves violaciones que sufren los retenidos en los campamentos de Tinduf, Argelia, y exigir una investigación internacional independiente.
Durante la discusión del punto dos del orden del día, describieron los campamentos, administrados por el Frente Polisario, como «bastiones de silencio y sufrimiento» donde se cometen detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, tortura y persecución.
Mahmoud Zidan, activista de derechos humanos y exdetenido del Frente Polisario, ofreció un estremecedor testimonio sobre la realidad dentro de los campamentos.
Zidan los calificó de «verdaderas prisiones colectivas» bajo un asedio militar impuesto por las milicias separatistas con el apoyo de Argelia.
Relató la muerte de más de 30 jóvenes a manos de fuerzas argelinas mientras intentaban escapar y documentó 131 casos de desaparición forzada en centros de detención secretos, sin que las autoridades argelinas, bajo cuya jurisdicción se encuentran los campamentos, hayan realizado investigación alguna.
Zidan instó a la comunidad internacional a romper el silencio y asumir su responsabilidad, abriendo investigaciones que conduzcan a la rendición de cuentas de los implicados y a la reparación de las víctimas.
Además, responsabilizó a Argelia por ser cómplice de estos crímenes al permitir que ocurran en su territorio y delegar su jurisdicción al Polisario. Finalmente, elogió el compromiso de Marruecos con la protección de los derechos humanos.
Mustapha Ma el Aïnine, representante del Comité Internacional para el Respeto y la Aplicación de la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CIRAC), presentó el caso de Ahmed Khalil, activista de derechos humanos desaparecido desde 2009 tras criticar la corrupción en los campamentos.
Ma el Aïnine atribuyó la desaparición a los servicios de inteligencia argelinos en connivencia con el Frente Polisario y denunció el silencio que rodea el caso como un indicio de la persistencia de la impunidad.
Instó al Consejo de Derechos Humanos a activar sus mecanismos para presionar a las autoridades argelinas y garantizar el derecho de las familias de los desaparecidos a la verdad y la justicia.
Un representante de Ocaproce International, organización dedicada a los derechos humanos, expresó su profunda preocupación por la situación de los activistas en los campamentos, quienes llevan cincuenta años expuestos a todo tipo de violaciones bajo un bloqueo informativo y militar.
La organización instó al Consejo a actuar con urgencia para poner fin a la impunidad y apoyar la solución propuesta por Marruecos para resolver el conflicto artificial del Sáhara, garantizando una vida digna a todos los saharauis.
La precaria situación en Tinduf, según los activistas, evidencia la limitada protección del sistema internacional de derechos humanos para estas víctimas y exige una intervención inmediata de la comunidad internacional.
