Rue20 Español/ Tánger
Por Moisés Amselem Elbaz
La inauguración del corredor multimodal Chengdu-Tánger Med –una ruta que combina tren y barco– no es solo un avance técnico. Es un movimiento geopolítico donde China consolida su influencia en África y Marruecos emerge como un hub estratégico con doble proyección: hacia Europa y el Atlántico.
La ruta en cifras
*Tramo ferroviario*
Chengdu (China) → Europa Central (Polonia/Alemania) → España.
*Tramo marítimo: España → Tánger Med (Marruecos).*
20 días vs. 35 días por la ruta marítima tradicional (Asia-África vía Canal de Suez).
Más allá de la velocidad: claves estratégicas
1. Tánger Med como bisagra
Posicionamiento de Marruecos como «puerta de África» para mercancías chinas.
Conexión con redes logísticas existentes hacia el Sahel y África Occidental.
2. Dependencia reducida de canales críticos
– Menor exposición a riesgos geopolíticos en el Canal de Suez o el Estrecho de Ormuz.
3. Diplomacia de infraestructuras
– China replica su modelo de corredores de seda con socios que ofrecen estabilidad geográfica (Marruecos limita con aguas de la OTAN, pero mantiene neutralidad estratégica).
Reflexión disruptiva: ¿El océano ya no es el rey?
El éxito de este corredor plantea una pregunta incómoda: ¿Estamos ante un cambio de paradigma en el transporte global?
Modelo tradicional
Asia → Canal de Suez → Europa/África (100% marítimo, 35 días)
Modelo multimodal
Asia → Tren Transiberiano → Europa → Barco corto → Tánger Med (20 días)
Implicaciones
– Los puertos interiores (como Tánger Med) ganan relevancia frente a los costeros tradicionales.
– La logística se fragmenta: combinar tramos ferroviarios (rápidos) con marítimos (económicos) permite optimizar coste/tiempo.
La próxima década podría ver cómo estos corredores híbridos: Alteran cadenas de suministro globales; Revalorizan ubicaciones geográficas «secundarias»; y Convierten a países como Marruecos en nodos de poder blando.
Una jugada donde China no solo mueve contenedores, redibuja el tablero geoeconómico del siglo XXI.
