Rue20 Español/Uarzazat
África está experimentando un crecimiento explosivo en el sector de la energía solar, impulsado por la importación masiva de paneles chinos.
En este escenario, Marruecos se consolida no solo como un importante importador, sino también como pionero en la producción local, según un informe del grupo de investigación Ember.
El informe, titulado The first evidence of a take-off in solar in Africa, revela un aumento del 60% en las importaciones africanas de paneles solares desde China, alcanzando los 15.032 MW entre julio de 2024 y junio de 2025.
Marruecos, junto con Sudáfrica, Nigeria y Argelia, se encuentra entre los principales importadores, con más de 800 MW importados en un solo año.
Sin embargo, la ambición marroquí va más allá de la importación. El país se está posicionando como un centro de producción local, duplicando su capacidad a 1 GW anual, según Ember. Esta estrategia busca asegurar la cadena de suministro y reducir la dependencia externa, consolidando el liderazgo regional del Reino en la transición energética.
El objetivo de Marruecos es que las energías renovables representen el 52% de su capacidad instalada para 2030, un aumento significativo desde el 40% alcanzado en 2023. Este ambicioso plan se sustenta en un marco legal sólido, como la ley 13-09 sobre energías renovables de 2010, que incentiva la inversión privada en el sector.
En 2023, la capacidad eléctrica total de Marruecos alcanzó los 11.000 MW, con un 7,6% proveniente de la energía solar fotovoltaica. Para 2030, se proyecta una distribución equilibrada: 20% solar, 20% eólica y 12% hidroeléctrica.
El complejo solar Noor Ouarzazate, con sus diferentes fases y más de 580 MW de capacidad instalada combinando tecnologías fotovoltaicas y de concentración solar (CSP), simboliza esta apuesta por la energía solar. El megaproyecto no solo es un escaparate tecnológico, sino que también genera empleo, impulsa la formación técnica y estimula la investigación. Otros proyectos en el sur y el este del país complementan esta iniciativa, fortaleciendo la red nacional.
La apuesta por la energía solar también responde a la necesidad de fortalecer la soberanía energética de Marruecos, aprovechando un recurso abundante y sostenible. Además, la interconexión con la red europea a través de España, con una capacidad de intercambio de 900 MW, posiciona al país como un puente energético entre Europa y África.
El informe de Ember destaca la importancia de mejorar la trazabilidad de las instalaciones y la calidad de los datos para asegurar el impacto real de las importaciones. No obstante, la conclusión es clara: el auge de la energía solar en África es una realidad, y Marruecos se encuentra a la vanguardia de esta transformación.
