Rue20 Español/El Aaiún
Mujeres denuncian ser retenidas contra su voluntad en Argelia por el Frente Polisario, que les confisca los pasaportes e impide su regreso a España. El caso de Safía, atrapada en Argel durante más de un año a pesar de tener salvoconducto, ilustra un patrón de control que restringe la libertad de movimiento de estas mujeres.
El diario español El País ha publicado un reportaje que revela la situación de varias mujeres retenidas contra su voluntad en Argelia por el Frente Polisario, quienes les confiscan sus pasaportes e impiden su regreso a España, donde muchas de ellas residen legalmente o incluso poseen la nacionalidad española.
El reportaje se centra en el caso de Safía, una joven de 28 años residente en Sevilla que lleva 17 meses atrapada en Argel tras visitar a su familia en los campamentos de refugiados de Tinduf. A pesar de contar con un salvoconducto del Consulado español, Safía no puede salir del país debido a una «orden de retención administrativa» emitida por el Polisario.
El País recoge testimonios que apuntan a un patrón de retenciones por parte del Frente Polisario, que exige a las mujeres una «orden de misión» para salir de Argelia, documento que frecuentemente les es denegado. Si bien se desconoce el número exacto de afectadas, activistas estiman que podrían ser decenas, e incluso más de un centenar en los últimos años.
El reportaje describe cómo muchas de estas mujeres llegaron a España de niñas a través del programa «Vacaciones en Paz», quedándose posteriormente para recibir atención médica o una mejor educación. El conflicto surge al alcanzar la mayoría de edad, ya sea por el deseo de la familia biológica de que regresen o por diferencias culturales relacionadas con el estilo de vida en España, que a menudo choca con las normas tradicionales de los campamentos.
El caso de Maloma Morales de Mato, ciudadana española que estuvo «secuestrada» en Tinduf durante siete años tras supuestamente tener un novio español, ilustra esta problemática. El País también denuncia la encarcelación de al menos un hombre por ayudar a una joven saharaui a escapar.
Sin embargo, El País tuvo acceso a un documento oficial del Frente Polisario que prohíbe a Safía viajar «a petición de su padre», sin especificar cargos en su contra.
Safía, que habla con un marcado acento sevillano, insiste en que su situación se debe a su condición de mujer y a su deseo de elegir dónde vivir. Expresa su temor a ser llevada a la fuerza a los campamentos, una práctica que, según el reportaje, ya ha ocurrido en otros casos.
El testimonio de Salka, otra joven saharaui que logró escapar tras ser retenida, reafirma el control ejercido por el Frente Polisario sobre las mujeres y la dificultad para salir de Argelia, incluso con la ayuda del Consulado español.
Su caso también revela las consecuencias para quienes intentan ayudar a estas mujeres, como Hammada, quien fue encarcelado por «secuestro de menores» tras ayudar a Salka a huir, a pesar de que ella ya era mayor de edad.
El reportaje de El País pone de manifiesto una preocupante situación de vulnerabilidad de las mujeres y la necesidad de una investigación exhaustiva sobre las prácticas del Frente Polisario en los campamentos de retenidos de Tinduf.
