Rue20 Español/Marrakech
En poco más de dos décadas, Marruecos ha transformado su sector turístico en un pilar fundamental de su economía. Este notable ascenso es el resultado de una visión real clara y una estrategia de inversión ambiciosa, concebida como motor de crecimiento inclusivo, desarrollo territorial y proyección internacional.
El arquitecto de esta transformación es SM el Rey Mohamed VI, quien, desde el inicio de su reinado, ha impulsado una serie de planes estratégicos. En 2001, la «Visión 2010», lanzada en Marrakech, sentó las bases para convertir a Marruecos en un destino mediterráneo de referencia.
Con el objetivo de atraer 10 millones de turistas, aumentar la capacidad hotelera a 230.000 camas y profesionalizar el sector, la iniciativa logró atraer 9,3 millones de visitantes para 2010, rozando el objetivo inicial.
La «Visión 2020» tomó el relevo, duplicando la apuesta y estructurando la oferta turística en torno a ocho regiones, con un enfoque en la autenticidad, la diversificación, la calidad del servicio y la sostenibilidad. Este compromiso con la sostenibilidad se reflejó en la presidencia marroquí del comité de pilotaje de la Alianza Mundial para el Turismo Sostenible entre 2013 y 2015.
La pandemia de Covid-19 puso a prueba la resiliencia del sector. Sin embargo, Marruecos reaccionó con rapidez y decisión. Bajo la liderazgo del Rey, se creó un fondo especial de 37 mil millones de dírhams, incluyendo una indemnización mensual de 2.000 dírhams para los trabajadores del sector afiliados a la CNSS, mitigando el impacto social y preservando el capital humano.
El año 2022 trajo consigo un impulso inesperado. El éxito de la selección nacional de fútbol en el Mundial de Catar generó un interés global sin precedentes por Marruecos, multiplicando las búsquedas relacionadas con el país en Google. Este «efecto halo» culminó en un récord histórico de 17,4 millones de turistas en 2024.
Con este impulso, la nueva hoja de ruta turística apunta a 26 millones de visitantes para 2030, con una proyección de 21 millones para 2025.
La organización conjunta con España y Portugal del Mundial 2030 actúa como catalizador, atrayendo miles de millones de euros en inversiones, incluyendo 2.500 millones destinados a aumentar la capacidad hotelera en un 25%. Importantes proyectos de modernización de infraestructuras aeroportuarias y ferroviarias, incluyendo la red de alta velocidad, están también en marcha.
Los resultados son contundentes. Las llegadas turísticas pasaron de 4,27 millones en 2000 a 17,4 millones en 2024. Los ingresos se quintuplicaron, alcanzando los 112.500 millones de dírhams, frente a los 21.700 millones en 2000. La capacidad hotelera creció de 70.000 a 400.000 camas en 24 años, con una proyección de 500.000 para 2030. El empleo directo en el sector aumentó de 140.000 a 827.000 puestos de trabajo, con inversiones acumuladas que superan los 200 mil millones de dírhams.
Más allá de los indicadores económicos, el turismo se ha convertido en un vector de transformación social, atractivo territorial e influencia geopolítica.
Gracias al liderazgo del Rey Mohammed VI y a la colaboración público-privada, Marruecos ha transformado su potencial turístico en un motor de crecimiento sostenible e inclusivo, consolidando su imagen internacional y proyectándose como un destino turístico de referencia mundial.
