Rue20 Español/Rabat
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, evitó cualquier mención al expediente del Sáhara marroquí durante la cumbre bilateral con Argelia, a pesar de los intentos del presidente Abdelmadjid Tebboune de incluir el tema en la agenda. Este silencio, interpretado como un nuevo revés para Argelia, coincide con el creciente apoyo europeo a la propuesta marroquí de autonomía para la región.
Mientras Tebboune reiteraba el apoyo argelino al Polisario, Meloni se centró en los acuerdos bilaterales, principalmente en materia energética. La firma de más de 40 acuerdos y memorandos de entendimiento en sectores estratégicos como energía, industria y defensa, evidencia la prioridad italiana de asegurar el suministro de gas argelino.
La omisión del conflicto artificial del Sáhara marroquí por parte de Meloni, tras el reciente apoyo de Portugal a la iniciativa de autonomía marroquí, refuerza el creciente aislamiento diplomático de Argelia en este asunto.
Analistas interpretan la postura italiana como un reflejo de la tendencia generalizada en la Unión Europea hacia la solución de autonomía propuesta por Marruecos, considerada cada vez más como la opción más realista.
La incapacidad de Tebboune para obtener un respaldo de Italia al Polisario, a pesar de las importantes concesiones económicas ofrecidas, pone de manifiesto las limitaciones de la diplomacia argelina.
El enfoque pragmático de Italia, priorizando sus intereses energéticos, deja a Tebboune con escaso margen de maniobra en su intento de impulsar la agenda del Polisario en Europa.
