Rue20 Español/Casablanca
Marruecos fortalece su posición como centro neurálgico de tecnologías limpias en África con el anuncio de una nueva planta de ensamblaje de vehículos eléctricos comerciales. Fruto de una alianza estratégica entre el fabricante estadounidense Cenntro Inc., con sede en Nueva Jersey, y Electricove Maroc, distribuidor de vehículos eléctricos en Casablanca, la iniciativa busca satisfacer la creciente demanda regional.
La planta ensamblará localmente los modelos Teemak y LS450 de Cenntro, suministrados en kits. Electricove, que ya distribuye vehículos Cenntro en Marruecos, se encargará de la operación, recibiendo apoyo técnico completo, incluyendo documentación, formación, ingeniería y control de calidad, por parte de Cenntro.
«Esta asociación representa un paso crucial en nuestro desarrollo industrial,» declaró Peter Wang, presidente y director general de Cenntro. «Nos permite acercar la producción a nuestros mercados objetivo e impulsar el desarrollo de talento local».
La decisión se enmarca en un contexto de rápido crecimiento del mercado africano de vehículos eléctricos. Según la consultora Mordor Intelligence, se proyecta un aumento de 17.410 millones de dólares en 2025 a 28.300 millones en 2030, impulsado por la adopción de políticas de transición energética en varios países del continente, como lo señala el Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente.
El proyecto cuenta con el respaldo de las autoridades marroquíes y actores económicos locales, quienes apuestan por la descarbonización del transporte y el desarrollo de industrias verdes.
Con esta nueva planta, Marruecos consolida su rol como plataforma regional para el ensamblaje y distribución de tecnologías limpias, atrayendo a empresas internacionales del sector de la electromovilidad, baterías y energías renovables, gracias a su infraestructura, estabilidad y estrategia industrial proactiva.
Cenntro, presente en más de 35 países, cuenta con centros de ensamblaje y servicio técnico en España, Italia, Polonia, Turquía y República Dominicana. La planta marroquí responde a una estrategia de proximidad industrial y adaptación regional para optimizar la logística y reducir costes de importación.
