Rue20 Español/Rabat
En un movimiento que podría reconfigurar el panorama político de Sudáfrica respecto al Sáhara marroquí, el partido uMkhonto we Sizwe (MK), tercera fuerza política del país, ha expresado su apoyo al plan de autonomía marroquí para la región. La postura, plasmada en un documento de 17 páginas, marca una ruptura significativa con la tradicional alineación de Pretoria con las tesis separatistas del Polisario.
El documento, descrito como un «manifiesto» para una asociación estratégica entre Marruecos y Sudáfrica, insta a una mayor cooperación en materia económica, cultural y de seguridad. Argumenta que la unidad continental y el pragmatismo deben prevalecer sobre las interpretaciones ideológicas rígidas, cuestionando la doctrina antimarroquí que ha dominado la política exterior sudafricana desde 2004.
Para Azzeddine Hannoun, profesor de Derecho Público de la Universidad Ibn Tofail, esta declaración representa un punto de inflexión histórico. «Se trata de un precedente que rompe con el consenso sudafricano sobre el Sáhara marroquí», declaró a Hespress.
Hannoun subraya que el apoyo del Partido MK al plan de autonomía marroquí desafía la solidaridad casi dogmática con el Frente Polisario que ha caracterizado la política exterior sudafricana en la era post-Mandela.
El profesor Hannoun destaca dos aspectos cruciales de esta nueva postura. Primero, rompe un tabú político al afirmar la legitimidad histórica y jurídica de la soberanía marroquí sobre el Sáhara y al presentar el plan de autonomía como una solución «realista y equilibrada». Esto abre un nuevo espacio para el debate público en Sudáfrica, alejándose de las posturas preconcebidas.
Segundo, la declaración trasciende el simple apoyo político y se enmarca en una visión panafricanista que busca una asociación estratégica entre Marruecos y Sudáfrica. El documento resalta las convergencias económicas, el potencial comercial dentro de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (ZLECAf) y la necesidad de refundar las relaciones diplomáticas sobre la base de intereses compartidos, dejando atrás dogmas históricos.
En un contexto de crecientes tensiones en África relacionadas con el separatismo, el terrorismo y la injerencia extranjera, el Partido MK establece un paralelismo con las amenazas a la integridad territorial de la propia Sudáfrica. De ahí su llamado a defender la unidad de los Estados africanos frente a las dinámicas de fragmentación.
La declaración del Partido MK envía una fuerte señal diplomática a Pretoria y podría inspirar a otras fuerzas políticas africanas a reconsiderar sus posiciones sobre el Sáhara marroquí.
Según Hannoun, este acontecimiento demuestra que el debate sobre el Sáhara marroquí no está estancado, sino que evoluciona hacia soluciones pragmáticas, africanas y duraderas que prioricen la integración, la estabilidad y la soberanía del continente.
