Rue20 Español/Madrid
Marruecos y España han encontrado en el turismo deportivo una poderosa herramienta para estrechar sus lazos más allá del ámbito comercial. La organización conjunta de grandes eventos como la Copa Africana de Naciones 2025 y el Mundial de Fútbol 2030 está demostrando cómo el deporte puede ser un puente entre culturas, un catalizador de desarrollo y una plataforma de entendimiento mutuo.

Durante el evento Morocco Kingdom of Football, celebrado en el estadio Riyadh Air Metropolitano de Madrid, destacadas figuras diplomáticas e institucionales subrayaron el papel estratégico del deporte. La embajadora de SM el Rey Mohammed VI en España, Karima Benyaich, afirmó que “el deporte es un canal esencial para acercar pueblos y fomentar la cooperación”. Por su parte, Jalil Mimi, director de la Oficina Nacional Marroquí de Turismo (ONMT), recalcó que el turismo deportivo no solo promueve destinos, sino también valores de hermandad, respeto y visión compartida.

Este impulso se traduce también en grandes inversiones en infraestructuras. Marruecos avanza en la modernización de sus estadios, la ampliación de su red ferroviaria de alta velocidad y la remodelación de aeropuertos clave. A todo ello se suma una estrategia de hospitalidad auténtica: “En Marruecos no se vive en un hotel, se vive fuera, con la gente”, destacó Benyaich, haciendo énfasis en el calor humano que caracteriza al país.
Un reciente informe publicado por la revista Atalayar destaca cómo el turismo deportivo se está convirtiendo en un pilar estratégico en las relaciones hispano-marroquíes, señalando que el aumento del flujo de turistas entre ambos países responde también al atractivo de los eventos deportivos y a la creciente colaboración institucional en este ámbito.

Según datos de 2023 revelados por la misma fuente, más de 17 millones de turistas visitaron Marruecos, entre ellos 3,5 millones de españoles. Una cifra en constante crecimiento, impulsada por la cercanía geográfica, los lazos históricos y una oferta turística que va mucho más allá del deporte: experiencias culturales, gastronómicas y humanas que enriquecen cada viaje.
En definitiva, Marruecos y España están escribiendo una nueva página de colaboración, donde el balón rueda también en favor del entendimiento, la convivencia y un futuro compartido.
