Rue20 Español/Rabat
El Frente Polisario enfrenta una creciente presión en su frontera norte con Mauritania, que ha reforzado la seguridad en la región con el despliegue de drones para monitorear e interceptar las infiltraciones de las milicias separatistas.
Esta nueva estrategia, que incluye el cierre de pasos fronterizos clave, limita aún más la capacidad de movimiento del grupo y se suma al asedio político y diplomático que ya enfrenta.
Fuentes de seguridad informan que una patrulla del ejército mauritano, apoyada por vigilancia aérea con drones, recientemente impidió la infiltración de un grupo de miembros del Polisario. Los individuos, vestidos de civil y viajando en vehículos con matrícula mauritana, pretendían utilizar territorio mauritano como plataforma para lanzar ataques contra objetivos marroquíes al oeste del muro de seguridad.
La intervención de los drones, que detectaron y rastrearon los movimientos del grupo, obligó su retirada hacia los campamentos de Tinduf, en Argelia.
Este incidente se produce tras el cierre, el pasado 21 de mayo, de la zona fronteriza Lebriga, un punto estratégico utilizado por el Polisario.
Según informes, el presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, rechazó recientemente una solicitud del Frente Polisario para reabrir este paso fronterizo.
La nueva estrategia de seguridad de Mauritania incluye la adquisición de drones sofisticados de fabricación china, modelo BZK-005 Chang Ying, y cuenta con el respaldo europeo, que ha proporcionado drones adicionales a Nuakchot para fortalecer sus capacidades de reconocimiento y disuasión en la región, en un programa que también incluye a Chad.
El Frente Polisario envió una delegación a Nuakchot la semana pasada, portando un mensaje de su presunto líder, Brahim Ghali, en un aparente intento por revertir la postura mauritana. La recepción de la delegación por parte del presidente Ghazouani, en presencia de altos mandos de seguridad, sugiere que la reunión se centró en cuestiones de seguridad fronteriza.
Este endurecimiento de la postura de Mauritania se interpreta como un cambio estratégico en su relación con el Polisario, influenciado por el creciente acercamiento entre Nuakchot y Rabat. El refuerzo de la seguridad en la frontera norte mauritana busca sellar las rutas de infiltración utilizadas por el grupo separatista, contribuyendo a su creciente aislamiento.
La intensificación del control fronterizo por parte de Mauritania coincide con el avance diplomático de Marruecos en la defensa de su propuesta de autonomía para el Sáhara, que ha recibido el apoyo de varios países, incluyendo recientemente al Reino Unido. Este contexto debilita aún más la posición del Polisario, que se encuentra cada vez más presionado en múltiples frentes.
