Rue20 Español/Nador
El Reino de Marruecos ha dado un paso decisivo en su estrategia para fortalecer su seguridad energética con el lanzamiento de una convocatoria de manifestación de interés para el desarrollo de una importante infraestructura de Gas Natural Licuado (GNL) en Nador West Med.
El proyecto, impulsado por el Ministerio de Transición Energética y Desarrollo Sostenible, busca responder al creciente consumo nacional de gas y asegurar el suministro a largo plazo.
Nador West Med, el epicentro del futuro gasístico marroquí
Según un análisis de Energy Intelligence, la iniciativa contempla la instalación de una Unidad Flotante de Almacenamiento y Regasificación (FSRU), la construcción de una central eléctrica de gas de 1.200 megavatios y la creación de dos gasoductos que conectarán el sitio con la red nacional.
Se espera que la terminal de GNL en Nador, ubicada en el puerto en construcción de Nador West Med, alcance una capacidad de 10.000 millones de metros cúbicos anuales para 2030.
Un gasoducto de 130 kilómetros enlazará la terminal con el gasoducto Magreb-Europa (GME), mientras que otro de 220 kilómetros transportará el gas hasta Mohammedia, en la costa atlántica, para abastecer un importante polo industrial. El plan a largo plazo incluye una posible segunda fase después de 2030, con la incorporación de otra FSRU en Dajla.
Impulso a la transición energética y al crecimiento industrial
Esta ambiciosa apuesta se enmarca en una estrategia más amplia de la Oficina Nacional de Electricidad (ONEE) para aumentar la capacidad de las centrales de gas de 834 a 4.300 MW para 2030.
Se prevé que el consumo industrial de gas, actualmente estimado en 1.000 millones de metros cúbicos anuales, se triplique en el mediano plazo, elevando la demanda nacional total a 10.000 millones de metros cúbicos anuales en los próximos cinco a seis años.
Desafíos legales y contractuales en el horizonte
Tras la interrupción del suministro de gas argelino en 2021, Marruecos se adaptó rápidamente importando GNL a través de España y asegurando un contrato de suministro con Shell en 2023 por un período de 12 años.
La Sociedad Financiera Internacional (IFC), rama de inversión del Banco Mundial, está brindando apoyo al proyecto, asesorando en la estructuración y desarrollo de la terminal y las interconexiones.
La convocatoria de manifestación de interés abarca la FSRU, la central eléctrica y los gasoductos, y se espera la participación de operadores internacionales como Shell y Engie.
A pesar del sólido avance del proyecto, persisten algunos desafíos. Marruecos aún debe definir el marco legal para el sector downstream del gas, incluyendo el modelo contractual y el rol del futuro comprador-revendedor para la distribución. Se requerirán acuerdos de compra de gas (GSA) entre la ONEE y los consumidores para asegurar los volúmenes de suministro.
No obstante, la determinación de Marruecos por construir un sistema gasístico robusto, flexible y competitivo es evidente. Este proyecto estratégico contribuirá a la transición energética del país, impulsará su crecimiento industrial y fortalecerá su independencia energética.
