Rue20 Español/Rabat
Rabat vuelve a ser el principal destino del trigo blando de la Unión Europea, impulsado por la necesidad y la competitividad del mercado.
Marruecos se ha consolidado como el principal importador de trigo blando de la Unión Europea en las últimas semanas, absorbiendo 250.000 toneladas, según datos de la Comisión Europea.
Esta cifra coloca al Reino por delante de Nigeria para la campaña 2024/2025, a pesar de que el ritmo general de exportaciones europeas es un 34% inferior al de la temporada anterior.
Sequía impulsa la demanda
Esta demanda refleja la fuerte dependencia de Marruecos de las importaciones de cereales, consecuencia de una producción local mermada por años de sequía.
La abundante oferta mundial, impulsada por las buenas perspectivas en Estados Unidos y las lluvias esperadas en Rusia, ejerce presión a la baja sobre los precios internacionales, favoreciendo a importadores como Marruecos.
Aunque existía la preocupación de una mayor penetración del trigo estadounidense en el mercado marroquí, las compras de Rabat se han limitado a entre 60.000 y 90.000 toneladas para entrega entre mayo y junio, según fuentes comerciales.
Competencia internacional mantiene precios a raya
La competitividad del trigo estadounidense, con precios entre 221 y 225 dólares por tonelada FOB (Free On Board), se mantiene como un factor clave.
Este precio es aproximadamente diez dólares inferior al del trigo francés con un 11% de proteína, cotizado en 204,75 euros por tonelada en el mercado Euronext (contrato de septiembre).
El futuro de las exportaciones europeas, y por ende la demanda marroquí, depende de la evolución del euro y la competencia del Mar Negro.
El fortalecimiento del euro afecta la competitividad del trigo francés y alemán, mientras que los precios del trigo ruso y rumano (entre 238 y 242 dólares por tonelada para un 11,5% de proteína) se mantienen ligeramente superiores a las ofertas francesas y ucranianas.
Marruecos equilibra precio, calidad y plazos de entrega
En este contexto, Marruecos continúa ajustando su estrategia de abastecimiento. La Oficina Nacional Interprofesional de Cereales y Legumbres (ONICL) y los importadores privados deben equilibrar precio, calidad y plazos de entrega al tomar sus decisiones de compra.
