Rue20 Español/ Fez
Entrevistada por Meryem Ghoua
Nadie puede negar el gran papel que desempeña la literatura para la consolidación de las relaciones culturales entre Marruecos y España. Es verdad que, en los últimos años, el español en Marruecos ha aguantado pacientemente lo peor, sufrió tanto pero aguantó, se sobrepuso a todas las barreras y sobrepasó esa pésima etapa. Ahora todo va a la perfección y el futuro parece ser muy próspero y prometedor gracias a varias asociaciones, intercambios y proyectos.
En este sentido, Aurora Gámez Enríquez*, poeta y escritora española, además de ser integrante del GEME (Grupo de Escritores Marroquíes y Españoles), nos concedió una entrevista para hablarnos de los retos quedan por superar para una mayor integración cultural entre ambos países, la literatura marroquí, los proyectos venideros como el Mundial-2030 y los derechos de las mujeres en España y la cercanía geográfica con Marruecos.
—Como integrante del GEME (Grupo de Escritores Marroquíes y Españoles) y habiendo participado en encuentros literarios como el de las Dos Orillas, ¿cómo percibe usted la influencia de la cultura marroquí en la literatura andaluza y viceversa? ¿Qué puentes se han construido y qué retos quedan por superar para una mayor integración cultural?
La literatura marroquí que nos alcanza lo hace principalmente a través de traducciones, aún escasas. Entre los autores marroquíes que escriben en español, las diferencias responden más al estilo y preocupaciones personales que a cuestiones culturales. He tenido la fortuna de conocer a escritores como Abdellatif Limami, Ahmed Mgara, Abdesslam Kharraz, Aziz Amahjour y jóvenes como Yassine Mech-Hidan y Rachid Boussad, junto a narradores españoles en encuentros literarios.
Destaco la labor de la Dra. Leonor Merino, experta traductora de literatura magrebí en francés y cofundadora de redes culturales. Reseñé su libro El soplo de la vida. El polvo de la tierra y el poemario Memoria del corazón de Touria Majdouline, obra valiente y conmovedora. Asimismo, Lilith de Yassine Mech-Hidan me impactó por su eco de situaciones vividas en la España de mediados del siglo XX.
Puentes como GEME, la revista Dos Orillas o el Foro Ibn Rushd promueven el diálogo hispano-marroquí desde la sociedad civil, al margen de gobiernos. Estos vínculos se consolidan en antologías y encuentros poéticos en los que he participado, como Poetas Andaluces de Ahora o Pro-Derechos Humanos II. El mayor reto sigue siendo la traducción y difusión de obras, y la creación de espacios de convivencia y reflexión compartida.
—Su obra «Praxis feminista en Málaga y provincia 1990-2021» documenta décadas de activismo. Considerando la evolución de los derechos de las mujeres en España y la cercanía geográfica con Marruecos, ¿qué similitudes y diferencias observa en las luchas feministas de ambos países? ¿Qué aprendizajes mutuos podrían enriquecer estos movimientos?
Las mujeres de España y del mundo árabe compartimos una herencia de silencios y fronteras impuestas. Tradicionalmente confinadas al ámbito privado, nuestra lucha ha sido por conquistar la educación, el trabajo y el derecho al ocio. Aunque las leyes se transforman, la igualdad plena sigue siendo horizonte. Aprendemos unas de otras, reconociendo a quienes antes abrieron camino.
En Praxis feminista, recojo la memoria de este itinerario, centrado en Málaga y Andalucía, desde la Constitución de 1978 hasta los logros internacionales y nacionales que han denunciado la violencia y reivindicado derechos. Desde ALAS, la Asociación de Mujeres por la Literatura y las Artes, hemos tejido redes de sororidad, visibilizado la palabra femenina, fomentado la crítica, el pensamiento compartido y la complicidad intelectual. Una experiencia forjada en la amistad, el conocimiento y el deseo de transformar.
—Andalucía y Marruecos comparten una historia entrelazada y una proximidad geográfica que facilita el intercambio cultural. ¿Cómo cree que la organización conjunta para el Mundial 2030, de ser exitosa, podría fortalecer aún más los lazos entre ambas regiones, específicamente en el ámbito cultural? ¿Qué oportunidades se presentarían para la literatura y las artes?
La candidatura conjunta para el Mundial 2030 ofrece una ocasión estratégica para reforzar las relaciones entre ambas regiones, no solo en el plano deportivo, sino también en el cultural. Este evento de dimensión global podría actuar como catalizador para intensificar el intercambio cultural, abriendo espacios de cooperación en ámbitos como la literatura, las artes visuales, la música y el pensamiento. Se generarían oportunidades para desarrollar programas de traducción, publicaciones conjuntas, encuentros literarios y proyectos artísticos interdisciplinarios, fomentando así una mayor visibilidad de las producciones culturales de ambas orillas.
Asimismo, permitiría consolidar redes de colaboración entre instituciones culturales, universidades, centros de investigación y asociaciones, contribuyendo a un conocimiento más profundo y actualizado de las expresiones artísticas y literarias contemporáneas. En definitiva, esta iniciativa favorecería el diálogo intercultural y la creación de nuevas narrativas comunes, fortaleciendo los lazos históricos que vinculan a ambas sociedades.
—En sus poemas y ensayos, ¿se ha inspirado alguna vez en la cultura marroquí, su historia o sus paisajes? ¿De qué manera se refleja esta influencia en su obra?
En 2007 pude hacer un recorrido de norte a sur de marruecos, recuerdo con gran emoción los paisajes naturales, las ciudades y la amabilidad de las gentes. Mi viaje a Tetuán, en octubre de 2022 fue muy hermoso. Tengo escritas muchas anotaciones en mi libreta de viajes, pero no publicado. Sobre mi obra poética, prefiero que hablen los demás. Tengo el honor de que críticos literarios de mucha experiencia han referenciado mis libros, escrito prólogos y reseñas como estas:
Como de un manantial de luz y azahares brota la poesía de Aurora. Ya su propio nombre nos sugiere luminosidad y asombro. Su poesía llega hasta nosotros como un regalo. Los que la conocemos sabemos que ella está presente en cada palabra (“amiga”, “brisa”, “inmensidad”, …) Sobre Del azahar era el valle. Mª Ángeles Rodríguez Marmolejo, (2003).
Al leer la lírica bien timbrada de Aurora Gámez he sentido de pronto como si toda la lírica popular de los cancioneros medievales brotara de nuevo. Y es que en su obra permanecen aquellos ritmos que el pueblo ha ido conformando desde la oralidad, desde la pieza musical y el ritmo pegado a la tierra, las fuentes, la naturaleza… en su plena extensión. Sobre Del azahar era el valle. Francisco Morales Lomas (2017).
Aurora utiliza lo lúdico del francés Apollinaire, como el surrealismo literario, al comienzo del poemario Alma de colibrí.
El verdadero artista lleva, sin saberlo, lo divino que se refleja en su obra, y cuanto más grande es esa alma, mayor es su majestad. Esto decía: Adalbert Stifter, y yo lo digo sobre la obra de Aurora. Destaco la armonía en su vida y como un fanal iluminará nuestras preguntas en nuestro tiempo. Plantas y animales le agradecerán la alegría y la belleza. Preludio a Alma de colibrí. Alice Wagner (2025).
—Usted ha coordinado grupos de escritores españoles en eventos internacionales. ¿Qué papel juegan estos encuentros en la difusión de la literatura española en Marruecos y del norte de África, y cómo se podría fomentar una mayor presencia de autores marroquíes en el panorama literario español?
Los encuentros, conferencias y foros literarios internacionales no son solo escenarios de palabra, sino puentes vivos que humanizan el mundo y tejen vínculos duraderos entre culturas. La edición de antologías poéticas actúa como espejo y cauce, permitiendo que las voces de ambas orillas se reconozcan, dialoguen y se enriquezcan mutuamente.
Desde la dirección de la Colección de Poesía Wallada, en ALAS, he tenido el privilegio de dar visibilidad a autoras que hoy ocupan un lugar destacado en editoriales españolas, como Inmaculada García Haro, Fuensanta Martín Quero, Encarna López Navarro, Mercedes Sophía Ramos, Rosa Ruiz Gisbert, Alice Wagner Ortuño o la poeta uruguaya Rocío Cardoso, artífice del Encuentro y Congreso Internacional de Literatura en Punta del Este, Uruguay.
Cada encuentro es una celebración del humanismo, donde nacen amistades, surgen colaboraciones y se gestan futuros proyectos que hermanan literatura, solidaridad y memoria. En Tetuán, con La piel del verso, compartí mi poesía y establecí lazos con escritores de admirable sensibilidad como Ahmed Mohamed Mgara, Dr. Abdellatif Limami, la Dra. Leonor Merino, Abdesslam Kharraz, Aziz Amahjour, y jóvenes narradores como Yassine Mech-Hidan y Rachid Boussad. Aquel encuentro se convirtió en un viaje literario: intercambio de libros, lecturas en la Medina Morisca, visitas a museos, homenajes y, como fruto, una antología colectiva.
El X Encuentro Hispano-Marroquí de Poesía en Algeciras, organizado por Dos Orillas y la Fundación Mgara Rebahi, supuso un paso más en este diálogo fecundo. Allí, como ponente, profundicé en la obra de Paloma Fernández Gomá, directora de Dos Orillas, cuya labor ha sido esencial en este intercambio cultural. Finalmente, mi ingreso en el Foro Ibn Rushd, Asociación de Amistad Andaluza-Marroquí, con su primer congreso celebrado en Córdoba, representa una continuidad natural de este compromiso vital con el acercamiento entre dos mundos que, en el fondo, comparten raíces comunes.
—Considerando su larga trayectoria en el ámbito cultural andaluz, ¿qué proyectos o iniciativas considera prioritarios para promover un mayor conocimiento y apreciación de la cultura marroquí en Andalucía, especialmente entre las nuevas generaciones?
Considero esencial continuar impulsando encuentros, congresos y actividades culturales que permitan el diálogo directo entre creadoras y creadores, con el respaldo de las instituciones públicas y la implicación de colectivos sociales, fundaciones y asociaciones. La cultura, entendida como espacio compartido, se enriquece cuando se convierte en un ejercicio colectivo y plural. Un ejemplo admirable es el proyecto Matria, impulsado por el Foro Ibn Rushd, símbolo vivo del acercamiento progresivo entre Marruecos y Andalucía.
Este proyecto reúne, en ediciones de impecable calidad literaria, poemas de autoras marroquíes y españolas, difundidos gratuitamente entre los pasajeros que cruzan el Estrecho, en un gesto simbólico de intercambio y mestizaje cultural.
Especialmente valiosa es su llegada a los centros escolares españoles en Marruecos —diez colegios repartidos por el país— gracias a la colaboración de la Consejería de Educación de la Embajada de España. Que los jóvenes, muchos de ellos de origen marroquí, puedan acceder a estas voces poéticas es una forma de tender puentes desde las aulas, sembrando en las nuevas generaciones el respeto y el conocimiento mutuo. Este tipo de iniciativas debería multiplicarse y convertirse en modelo para otras acciones que promuevan la cultura compartida y el encuentro desde la palabra y la emoción.
*Aurora Gámez Enríquez (Coín, Málaga, 1956) es una poeta, narradora, ensayista y crítica literaria española. Licenciada en Ciencias Biológicas, ha publicado libros de poesía como Haikus a tres voces, Del azahar era el valle y La piel del verso, además de ensayos y obras en antologías. Activa en la escena literaria, preside el Grupo ALAS y es delegada de ACE Andalucía, destacando también su labor como subdirectora de la revista Sur Literatura. Su trayectoria ha sido reconocida con la Medalla de Oro de las Letras ACAMAL y otras distinciones, consolidándola como una figura relevante en el panorama cultural.
