Rue20 Español/Tánger
El ambicioso proyecto de un túnel submarino que conecte África y Europa a través del Estrecho de Gibraltar ha resurgido con renovado vigor, con la vista puesta en una inauguración en 2040.
La creciente presión del tráfico marítimo entre España y Marruecos, que alcanzó cifras récord en los primeros meses de 2025, ha reavivado el interés en esta infraestructura estratégica, valorada en 15.000 millones de euros.
Estudios de viabilidad en marcha
Dos estudios cruciales, liderados por la empresa pública española Secegsa, están en marcha para evaluar la viabilidad del proyecto. Uno se centra en la composición del suelo marino para determinar el método de perforación, mientras que el otro analiza la sismicidad de la zona. Los resultados se esperan para septiembre de 2025.
Financiación con apoyo europeo
La financiación del proyecto, que cuenta con el respaldo de España, Marruecos y la Unión Europea, se está estructurando progresivamente. Se prevé un desembolso de 2,7 millones de euros en 2024, en gran parte proveniente de fondos europeos. Ambos países cofinanciarán la obra, con un fuerte apoyo de la UE.
Un hito geoestratégico para el siglo XXI
El diario La Razón destaca la importancia geoestratégica del túnel, que no solo facilitaría los flujos comerciales y el turismo, sino que también impulsaría la integración ferroviaria entre ambos continentes.
Esta iniciativa coincide con el anuncio del puerto de Tánger Med de un plan de expansión de 650 millones de euros para modernizar sus instalaciones.
Según la revista Challenge, el proyecto contempla un túnel ferroviario de 60 kilómetros de longitud, de los cuales 28 kilómetros discurrirían bajo el Mediterráneo, superando en casi 10 kilómetros al Eurotúnel.
La conexión uniría Tánger y Algeciras mediante tres galerías separadas: una para pasajeros, otra para mercancías y una tercera para el tráfico ferroviario, inicialmente bidireccional en un primer tramo y posteriormente ampliada a doble sentido.
Este megaproyecto, largamente postergado, está dando pasos concretos hacia su materialización. Herrenknecht Ibérica analiza la composición del suelo en el Umbral de Camarinal, mientras que la Marina española evalúa la sismicidad de la zona mediante una campaña de vigilancia de seis meses. Tras una inversión inicial de 100.000 euros en 2022 y 750.000 euros en 2023, se espera que ambos países cofinancien la obra.
De concretarse, el túnel submarino entre Marruecos y España se convertiría en uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del siglo XXI, redefiniendo las relaciones entre el norte y el sur del Mediterráneo y consolidando un vínculo crucial entre África y Europa.
