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Marruecos ha dado un paso decisivo en su ambición de convertirse en un actor principal en el mercado global del hidrógeno verde.
El Gobierno marroquí anunció la selección de varios inversores nacionales e internacionales para desarrollar seis proyectos de gran envergadura, con una inversión total que supera los 30.000 millones de euros.
Esta iniciativa confirma la apuesta estratégica del Reino por las energías renovables y su objetivo de producir el 52% de su energía a partir de fuentes sostenibles para 2030, frente al 35% actual.
Se destinará más de un millón de hectáreas a esta industria emergente, de las cuales 300.000 estarán disponibles en la primera fase de los proyectos. Entre los consorcios seleccionados destacan la alianza entre Ortus (Estados Unidos), Acciona (España) y Nordex (Alemania), y la formada por las empresas chinas UEG y China Three Gorges.
Ambos se centrarán en la producción de amoníaco, un derivado del hidrógeno más fácil de transportar. Este se obtendrá mediante electrólisis del agua utilizando energía generada por paneles solares y aerogeneradores.
Otro consorcio, formado por Taqa (Emiratos Árabes Unidos) y Cepsa (España), producirá amoníaco y combustibles industriales. La empresa marroquí Nareva y la saudí ACWA Power también se han comprometido con la fabricación de estos productos, incluyendo la producción de acero verde.
Estos nuevos proyectos se suman a los acuerdos firmados durante la visita del presidente francés Emmanuel Macron en octubre pasado.
TotalEnergies, en colaboración con el grupo Eren y dos fondos daneses, desarrollará el proyecto «Chbika», que incluye la construcción de centrales solares y eólicas con una capacidad de un gigavatio (GW) para producir 200.000 toneladas anuales de amoníaco verde destinado al mercado europeo.
Por otro lado, el grupo marroquí OCP (Oficina Jerifiana de Fosfatos) y Engie invertirán en la producción de amoníaco verde y explorarán derivados como el e-metanol y los combustibles de aviación sostenibles (e-SAF).
Marruecos cuenta con importantes ventajas para liderar la producción de hidrógeno verde, incluyendo abundantes recursos naturales, un gran potencial solar y eólico, y una ubicación geográfica estratégica para abastecer la creciente demanda europea. Además, la estabilidad política del país ofrece confianza a los inversores.
El Foro Económico Mundial ha identificado a Marruecos como uno de los seis países con mayor potencial para la producción de hidrógeno bajo en carbono en la región de Oriente Medio y Norte de África, junto con Egipto, Qatar, Omán, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos.
Según sus proyecciones, estos países podrían representar el 21% de las exportaciones mundiales de hidrógeno limpio para 2050. Con estas inversiones y su apuesta decidida por las energías renovables, Marruecos se posiciona para capitalizar esta oportunidad y consolidarse como un referente mundial en la industria del hidrógeno verde.
