Rue20 Español/Rabat
Tras más de tres décadas de ausencia, el regreso de Marruecos a la Unión Africana (UA) en 2017 ha marcado un hito en la política africana.
El Reino, impulsor de la Organización de la Unidad Africana (OUA), predecesora de la UA, ha retomado su rol protagónico en el continente, consolidándose como un actor fundamental en el desarrollo económico, político, cultural y religioso de África.
La salida de Marruecos de la OUA en 1984, motivada por la cuestión del Sáhara marroquí, dio paso a un periodo de distanciamiento. Sin embargo, el regreso triunfal en 2017, con el apoyo de 39 de los 54 estados miembros, evidenció el peso geopolítico del Reino y su compromiso renovado con el continente.
Desde entonces, Marruecos ha desplegado una intensa actividad diplomática y económica.
Las inversiones marroquíes en África han experimentado un crecimiento exponencial, alcanzando los 1.900 millones de dólares en 2023.
Sectores clave como infraestructuras, telecomunicaciones, banca, agricultura y energía se han beneficiado de esta inyección de capital, impulsando el desarrollo en diversas regiones.
Empresas marroquíes como Attijariwafa Bank y Maroc Telecom se han convertido en referentes continentales, operando en numerosos países y contribuyendo a la integración económica regional.
La Oficina Cherifiana de Fosfatos (OCP) juega un papel crucial en la seguridad alimentaria africana, proveyendo fertilizantes adaptados a las necesidades locales.
Además, Marruecos se ha erigido como un actor clave en la estabilidad y seguridad del continente, participando activamente en misiones de paz de la UA y las Naciones Unidas.
El compromiso con la seguridad se extiende a la formación y equipamiento de fuerzas de seguridad en varios países africanos.
En el ámbito político, la creación del Observatorio Africano de las Migraciones, con sede en Rabat, refleja el liderazgo de Marruecos en la gestión de flujos migratorios, un desafío central para la cooperación intra-africana.
El Reino aboga por un enfoque integral que prioriza la regularización, la inserción económica y la protección de los migrantes.
Marruecos también destaca por su influencia cultural y religiosa. El Instituto Mohammed VI para la formación de imanes, forma a líderes religiosos de diversos países africanos, promoviendo un islam moderado y contrarrestando el extremismo.
Esta iniciativa se enmarca en la larga tradición de Marruecos como centro de aprendizaje islámico, representada por la histórica Universidad Qarawiyyin de Fez.
El compromiso de Marruecos con el desarrollo sostenible se manifiesta en su apuesta por las energías renovables.
El Reino lidera proyectos ambiciosos para impulsar la autonomía energética del continente, compartiendo su experiencia en energía solar y eólica con otros países africanos.
El proyecto de Gasoducto Marruecos-Nigeria es un ejemplo de esta visión estratégica para la conectividad energética y el desarrollo industrial.
El regreso de Marruecos a la UA no es un simple acto protocolar, sino una apuesta decidida por el futuro de África.
El Reino, bajo el liderazgo del Rey Mohamed VI, continúa la visión panafricanista del difunto Rey Mohamed V, trabajando por una África unida, próspera y estable. Su compromiso multifacético consolida su posición como un actor clave en el resurgir del continente.
