Rue20 Español/Rabat
En medio de crecientes tensiones diplomáticas, Francia está elaborando una lista de «cientos» de ciudadanos argelinos considerados «peligrosos» para presentarla a Argel y solicitar su expulsión, anunció este lunes el ministro del Interior, Bruno Retailleau.
La medida, calificada como parte de una «respuesta gradual» a la postura de Argelia, busca la repatriación de individuos que representan una amenaza para la seguridad francesa.
Pour garantir la sécurité des Français, l’Algérie doit reprendre ses ressortissants. L’hostilité ne vient pas de la France, mais de l’Algérie.
Il y a sur la table les moyens d’une riposte graduée. pic.twitter.com/cp3dPlG51o
— Bruno Retailleau (@BrunoRetailleau) March 3, 2025
Según Retailleau, la lista incluye a personas involucradas en «alteraciones del orden público» y a aquellas fichadas por «radicalización terrorista».
«Estamos elaborando una lista de varios cientos de personas con perfiles peligrosos […] No todos presentan el mismo nivel de peligrosidad […] Estas personas, cuya nacionalidad argelina está confirmada, las presentaremos a las autoridades argelinas» para exigir su repatriación, declaró el ministro en una entrevista con RMC/BFMTV.
Retailleau enfatizó que la reacción de Argelia a esta solicitud será una «prueba de fuego» para las relaciones bilaterales. El ministro justificó la medida argumentando la necesidad de «proteger a los franceses» y evitar la repetición de incidentes como el ocurrido en Mulhouse, donde un terrorista, que según el ministro debía haber sido expulsado a Argelia, asesinó a un ciudadano portugués.
«Mi misión es proteger a los franceses, y no quiero que lo sucedido en Mulhouse se repita […] En Mulhouse, un terrorista mató a un hombre de nacionalidad portuguesa. Debería haber estado en Argelia. Lo habíamos presentado en múltiples ocasiones a las autoridades argelinas, quienes lo rechazaron», afirmó.
El ministro insistió en que Argelia no está cumpliendo con los acuerdos internacionales, en referencia a la Convención Internacional de Chicago de 1944 y al acuerdo bilateral de 1994, que, según él, obligan a Argelia a aceptar la repatriación de sus ciudadanos.
En relación a la concesión de visados a imanes, principalmente marroquíes para el Ramadán, Retailleau negó cualquier contradicción.
Argumentó que se trata de una práctica habitual, con controles estrictos, y que prefiere la presencia temporal de estos imanes a la de «autoproclamados» que puedan difundir «discursos de odio». Añadió que dificultar el culto a los ciudadanos que respetan los principios de la República podría fomentar el separatismo.
