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Marruecos ha superado a España como el segundo mayor proveedor de tomates de la Unión Europea (UE).
El Reino de Marruecos ha logrado esta hazaña al aumentar significativamente tanto el volumen de sus exportaciones como los ingresos generados, consolidándose como un actor clave en el mercado europeo, según un reciente informe de Hortoinfo basado en datos de Euroestacom (ICEX-Eurostat).
En 2024, Marruecos exportó más de 579 millones de kilos de tomates a la UE, generando 999,04 millones de euros en ingresos.
Estas cifras representan un aumento considerable en comparación con 2016, cuando el país exportó 413,15 millones de kilos por un valor de 417,32 millones de euros. El crecimiento en volumen representa un incremento del 40,16%, mientras que los ingresos se han disparado un 139,4%.
Este éxito se traduce en un precio medio de 1,72 euros por kilo para los tomates marroquíes en 2024, superando significativamente el precio de 1,06 euros por kilo registrado en 2016.
Mientras tanto, España ha visto disminuir sus exportaciones a 531,77 millones de kilos en 2024, generando 933,63 millones de euros, una caída de 276,35 millones de kilos y 83,32 millones de euros en ingresos respecto a 2016.
El informe destaca el crecimiento de la cuota de mercado de Marruecos en un 47,18% desde 2016, mientras que la de España ha disminuido un 34,2%.
Incluso los Países Bajos, líderes del mercado, han experimentado una caída del 21,11% en su cuota de mercado, aunque mantienen la primera posición. En total, las importaciones de tomates de la UE disminuyeron un 7,18% entre 2016 y 2024, alcanzando los 2.875,37 millones de kilos en 2024.
El informe también subraya el notable crecimiento de Turquía en el mercado europeo. Las exportaciones de tomates turcos a la UE aumentaron de 63,62 millones de euros en 2016 a 242,2 millones de euros en 2024, demostrando la creciente competencia en el sector.
El ascenso de Marruecos se atribuye a varios factores, incluyendo la mejora de la calidad y la competitividad de sus productos, así como a la diversificación de sus mercados de exportación.
El informe sugiere que España necesita revisar y adaptar su estrategia para recuperar su posición como uno de los principales proveedores de tomates en la UE.
La situación actual plantea un desafío significativo para el sector agrícola español y exige una respuesta estratégica para afrontar la creciente competencia en el mercado europeo.
