Rue20 Español/El Yadida
En un esfuerzo por paliar la escasez de recursos hídricos debido a una sucesión de años de sequía, Marruecos está multiplicando las iniciativas para desarrollar infraestructuras de desalación.
La última en sumarse es la empresa industrial china Lipu Industry, que ha firmado un contrato estratégico para un proyecto de desalación a gran escala en el Reino.
Según medios chinos, este proyecto prevé una impresionante capacidad de producción de 548.000 toneladas de agua desalinizada al día.
Según la información del Instituto de Harbin, afiliado a la Academia China de Materiales de Construcción —institución a la que pertenece Lipu Industry—, la firma de este contrato representa un gran avance para la empresa.
No solo ilustra la capacidad de la empresa para imponerse en el escenario internacional, sino también la urgencia de Marruecos por encontrar soluciones alternativas a la crisis hídrica.
Las fuentes chinas insisten en la importancia crucial de la desalación para Marruecos, que se enfrenta a una grave escasez de agua. Sin embargo, no se han proporcionado detalles sobre la ubicación exacta de la planta en cuestión de este ambicioso proyecto.
El Instituto de Harbin destaca que Lipu Industry ya ha demostrado su valía al gestionar varios proyectos de desalación de agua de mar a gran escala en todo el mundo, consolidando así su reputación y competitividad internacional.
Este nuevo proyecto marroquí se inscribe en esta línea y tiene como objetivo proporcionar agua potable limpia y segura a la población local, generando al mismo tiempo importantes beneficios ambientales y sociales.
Según el Instituto de Harbin, la empresa china se compromete a adoptar un enfoque basado en la innovación y la eficiencia, movilizando todos sus recursos para asegurar el éxito de este proyecto crucial para Marruecos.
El anuncio de este acuerdo llega justo cuando Marruecos acaba de lanzar un estudio para la construcción de una nueva planta desalinizadora en la región de Souss-Massa. En una reunión del Consejo de Administración de la Agencia de la Cuenca Hidrográfica de Souss-Massa para el año 2024, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, confirmó que, de acuerdo con las instrucciones reales, se instalará una planta desalinizadora de agua de mar en Tiznit. Esta infraestructura tendrá una capacidad de 350 millones de metros cúbicos de agua al año.
Además, el 11 de junio de 2024, bajo la supervisión del príncipe heredero Moulay El Hassan, Marruecos dio inicio a la construcción de la planta desalinizadora de agua de mar de Casablanca, ubicada en la comuna de Lamharza Essahel, provincia de El Jadida.
Según la ficha técnica del proyecto, la primera fase, cuya puesta en marcha está prevista para finales de 2026, permitirá una producción de 548.000 metros cúbicos de agua tratada al día (es decir, 200 millones de metros cúbicos al año).
Una segunda fase, prevista para mediados de 2028, aumentará esta capacidad a 822.000 metros cúbicos al día, es decir, 100 millones de metros cúbicos adicionales al año, de los cuales 50 millones se destinarán al riego agrícola.
Paralelamente, según la plataforma oficial «Maa Dialna», del Ministerio de Equipamiento y Agua, la planta desalinizadora de Dakhla debería entrar en funcionamiento en 2025. Asegurará una producción anual de 37 millones de metros cúbicos, de los cuales 30 millones se destinarán al riego y 7 millones al suministro de agua potable.
Según datos oficiales, Marruecos cuenta actualmente con 14 plantas desalinizadoras de agua de mar, con una capacidad total de 192 millones de metros cúbicos al año. Además, seis plantas están en construcción, añadiendo 135 millones de metros cúbicos al año, mientras que otras 16 plantas están programadas, elevando la capacidad futura a 1.490 millones de metros cúbicos/año.
Esta estrategia nacional, basada en la movilización de recursos hídricos no convencionales, tiene como objetivo asegurar la resiliencia del país frente a los desafíos relacionados con la sequía y el estrés hídrico, consolidando así su soberanía en materia de gestión del agua.
