Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
Marruecos se prepara con fervor y ambición para albergar la prestigiosa Copa Mundial de 2030, un evento que promete ser una auténtica fiesta del fútbol en tres continentes.
Este evento histórico, que reúne a Sudamérica (Argentina, Uruguay, Paraguay), Europa (España, Portugal) y África (Marruecos), demuestra la confianza internacional depositada en el Reino Alauita. Una confianza merecida gracias a la inquebrantable pasión de los marroquíes por el fútbol y a la visión estratégica del Rey Mohammed VI.
Tras destacar la impresionante infraestructura de Marruecos y la visión deportiva del Rey Mohammed VI para un Mundial histórico en 2030, el diario argentino Olé volvió a hablar del Gran Estadio de Casablanca, candidato a albergar la Finalísima de esta competición. Es más, Marruecos se lució en la portada del diario deportivo argentino ‘Olé’.

«La nueva carrera que comenzó tiene que ver con albergar la final de la Copa del Mundo, con todo lo que eso significa. Desde el país norteafricano dieron un paso importante: comenzaron con la construcción del estadio más grande del mundo», dijo Olé.
El medio argentino también pensó en un posible amistoso entre Marruecos y la Albiceleste para inaugurar el Estadio Hassan II.
«En Marruecos el objetivo es terminar el estadio Hassan II en 2028 ¿Y también inaugurarlo con un amistoso vs. Argentina?, se preguntó.
Olé subrayó que el principal competidor del Gran Estadio de Casablanca es el del Real Madrid «Santiago Bernabéu», señalando que lo que juega en contra del estadio de los blancos son los centros comerciales que lo rodean. El tercer competidor de Marruecos en su carrera para acoger la Final del Mundial-2030 es el de Barcelona «Camp Nou».
El Gran Estadio Hassan II se convertirá en uno de los estadios deportivos más impresionantes del mundo con una capacidad de 115.000 asientos.
Es de mencionar que la épica trayectoria de Marruecos en el Mundial de Qatar 2022 ha redefinido las expectativas y aspiraciones del país. Tras dominar brillantemente su grupo ante Croacia y Bélgica, los Leones del Atlas eliminaron a selecciones pesadas como España y la Portugal de Cristiano Ronaldo antes de perder con honor ante Francia en semifinales. Los aficionados marroquíes, junto a los argentinos, estuvieron entre los más fervientes del torneo.
