Rue20 Español/Tánger
Ante la intensificación de las amenazas del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de endurecer los aranceles a los productos provenientes de China, México y Canadá, Marruecos se está convirtiendo en una alternativa estratégica para algunos fabricantes, especialmente aquellos en los sectores de electrónica y piezas de repuesto, según información publicada por actores internacionales.
En el contexto de la escalada de tensiones comerciales, empresas chinas, principalmente las que exportaban a Estados Unidos a través de México, están considerando seriamente trasladar parte de su producción a Marruecos.
Un proveedor de piezas para fabricantes de electrodomésticos estadounidenses con sede en Guangdong ha anunciado que está «estudiando seriamente a Marruecos como sitio de producción alternativo», tras el anuncio de Trump de cerrar las «brechas» que permiten a los productos chinos entrar al mercado estadounidense a través de México.
Las autoridades marroquíes, que destacan los costes de producción competitivos y los acuerdos comerciales preferenciales con Estados Unidos, ven con buenos ojos esta evolución.
Rabat, con su proximidad geográfica a Europa y Estados Unidos, podría beneficiarse de este reajuste logístico, mientras los exportadores buscan rutas más seguras y rentables.
El cambio de orientación de las empresas chinas hacia Marruecos ilustra una tendencia más amplia entre los fabricantes que se enfrentan a un entorno incierto, marcado por la amenaza de nuevos aranceles.
Marruecos podría convertirse en un eslabón clave para muchas empresas que buscan reducir su exposición a las fluctuaciones de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China.
Por el momento, varias empresas marroquíes, principalmente en los sectores de la electrónica y la automoción, están empezando a prepararse para esta nueva situación.
La decisión de las empresas de recurrir a Marruecos está motivada en gran medida por el posible colapso de las cadenas de suministro tradicionales hacia Estados Unidos y la creciente inestabilidad en los mercados vecinos.
En efecto, Marruecos, gracias a sus modernas infraestructuras y a sus incentivos fiscales, podría atraer una nueva oleada de inversiones extranjeras.
Por el momento, mientras persisten las incertidumbres comerciales, Marruecos se perfila como una plataforma estratégica en el mundo de los negocios internacionales.
