Celia Mora: Marruecos nos da cien vueltas en turismo y comercio

"Ha sido un viaje mágico del que extraer valiosos aprendizajes con los que hacer un diario viajero para atrapar la belleza de una tierra cargada de historia, sabrosa gastronomía, bonitos paisajes, tradiciones únicas y personas acogedoras"

0

 

Rue20 Español/ Tetuán 

 

Después de realizar su viaje a Marruecos para descubrir de cerca la belleza de nuestro país, Celia Martínez Mora, articulista de opinión, investigadora del IMIDA y miembro de Pacto por el Mar Menor, ha afirmado que Marruecos «da cien vueltas» a España en turismo y comercio. 

 

«Así que tengo que decir que cien vueltas nos dan en turismo y comercio, y aquí lo digo ya nos rasguemos las vestiduras. Que va siendo hora de espabilar y convertir la zona del Mar Menor en un enclave amable», ha escrito la investigadora española en su artículo titulado «Turismo sostenible; turismo inteligente», publicado el 8 de noviembre de 2022 en Murcia Plaza. 

 

 

«Hace poquitos días regresé de Chauen, Tetuán y Tánger (ciudades marroquíes). Ha sido un viaje mágico del que extraer valiosos aprendizajes con los que hacer un diario viajero para atrapar la belleza de una tierra cargada de historia, sabrosa gastronomía, bonitos paisajes, tradiciones únicas y personas acogedoras. Me doy cuenta de que es un país desconocido, o preconcebido, para la gran mayoría de españoles», cuenta Celia Martínez Mora. 

 

«Chauen ha evolucionado en poco tiempo hacia un turismo mundial con sello de calidad. Y es una calidad entendida como identidad propia. A este hecho lo acompañan unas nuevas infraestructuras en forma de amplias carreteras salpicadas de rotondas decoradas con las omnipresentes banderas del país. Hasta para estas nuevas avenidas han tenido gusto identitario con un alumbrado público compuesto por farolas de gran belleza dejando de lado los cuatro palos minimalistas tan en boga», añade.

 

 

«Las calles de la medina de Chauen son un lugar limpísimo a pesar de la gran densidad de visitantes y residentes…», escribe. 

 

La articulista española explica también que «además, estas vías son un lugar bello que se siente cuidado por la población y las instituciones como fuente de ingresos y como modo de vida. Son calles alegres, intergeneracionales, multiculturales de visitantes, seguras, llenas de vida en una amplia franja horaria y también con muchas sonrisas. Se encuentran salpicadas de establecimientos hoteleros, riads en su mayor parte, con un encanto fuera de las guías escritas…». 

 

 

«Con todo, lo que más me agradó fue comprobar que quienes visitamos el territorio rifeño del Norte de Marruecos, nos sentimos atendidos con amabilidad y respeto», prosigue.

 

Celia Martínez Mora revela que «en la perla azul de Chauen o en la paloma blanca de Tetuán, hasta los taxistas te hacen de guía en unos zocos inabarcables para foráneos, te ayudan incluso con el idioma (son absolutamente prodigiosos para comprendernos, además de que chapurrean el español con salero; vamos, que hasta en lengua de signos nos entendimos) o a la hora de adquirir productos».

 

 

«Abramos los ojos a la realidad turística sustentada en las personas. Porque de «destino inteligente» vamos escasos a la vista de modelos turísticos rentables y con agrado en el país vecino», concluye.

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.