La mentira de Argelia tiene patas cortas

Argelia está perdiendo a sus grandes vecinos por querer conseguir unos objetivos que nacieron muertos

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Rue20 Español/ Mequínez 

 

Como era de esperar, Argelia tomó la decisión de suspender «inmediatamente» el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación celebrado el 8 de octubre de 2002 con el Reino de España, tras el giro del Gobierno español con respecto al Sáhara marroquí.

 

La confirmación de Sánchez el pasado miércoles ante el Congreso de los Diputados de su apoyo a la marroquinidad del Sáhara dejó al régimen militar argelino como pollo sin cabeza. 

 

De ahí, este régimen cree que la mejor forma para vengarse de España y de sus decisiones que apoyan explícitamente la marroquinidad del Sáhara es mediante la suspensión de todo tipo de cooperación bilateral con Madrid. 

 

Además de la venganza, en el fondo, lo que quiere Argelia es presionar a España para que deje de apoyar el plan de autonomía sobre el Sáhara, presentado por Marruecos ante la ONU desde 2007.

 

Esta última reacción hostil confirma de nuevo, a diferencia de las mentiras que difundía el régimen argelino, que Argelia es la parte principal en el conflicto del Sáhara y no el Polisario. Las mentiras de Argelia tienen patas cortas.

 

El enfado ilógico argelino con Madrid demuestra con mucha claridad que Argelia sigue midiendo con doble rasero, ya que rechaza rotundamente el independentismo en el interior y lo promueve y defiende en el exterior. Se trata de una hipocresía pura y dura. 

 

«Argelia alienta en el exterior lo que prohíbe en el interior. El apoyo al derecho a la autodeterminación, para Argelia, no es sino un instrumento de guerra contra determinados países. ¡Haz lo que digo pero no lo que hago! La duplicidad argelina es evidente», tal como dijo Ferhat Mehenni, «el presidente de Cabilia», en una entrevista concedida a Rue20 Español. 

 

En el mismo contexto, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha declarado que España está preparando una respuesta “adecuada, serena y constructiva, pero firme, en defensa de los intereses españoles y de las empresas de España” a la última decisión argelina. 

 

Según el jefe de la diplomacia española, se están analizando las implicaciones y el alcance práctico de esta decisión a nivel nacional y europeo.

 

En este sentido, la Unión Europea advirtió el pasado viernes a Argelia de las repercusiones de las restricciones comerciales que impuso a España, amenazando con medidas de represalia si no se resuelve este conflicto diplomático.

 

En una declaración conjunta, el jefe de política exterior de la UE, Josep Borrell, y el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, expresaron su «extrema preocupación» por la decisión argelina.

 

«Estamos estudiando las repercusiones de las medidas argelinas», especialmente las instrucciones emitidas a las instituciones financieras «para suspender los intercambios entre los dos países», que “en principio parecen violar el Acuerdo de Asociación Unión Europea-Argelia, particularmente en el área de comercio e inversión” al considerarlo “un trato discriminatorio”, agregó el comunicado.

 

«Esto conduciría a un trato discriminatorio de un Estado miembro de la UE y perjudicaría el ejercicio de los derechos de la Unión en virtud del acuerdo», subrayaron los dos responsables europeos tras una reunión en Bruselas con el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares.

 

Por otro lado, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital de España, Nadia Calviño, ha subrayado que la decisión del régimen militar argelino de suspender el Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España tiene que ver con el acercamiento ruso-argelino. 

 

Calviño ha vinculado la decisión argelina a que el país «estaba cada vez más alineada con Rusia».

 

Asimismo, Calviño ha instado a Argelia a dar «marcha atrás» en su decisión de poner fin al Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación con España y ha celebrado la reacción de la Unión Europea al respecto.

 

Con este tipo de decisiones infantiles, arbitrarias e improvisadas, el régimen militar argelino está perjudicando al pueblo argelino y está dañando la imagen del país tanto a nivel regional como a nivel internacional. 

 

La primera víctima de este conflicto político entre Argelia y España sería el pueblo argelino, ya que la economía va a retroceder con el pasar del tiempo, lo que impediría la prosperidad y la seguridad entre los ciudadanos. 

 

Por otro lado, con estas decisiones argelinas que se toman de la noche a la mañana, muchos países dejarán de poner su confianza en este país, que da al traste con los tratados oficiales firmados cada vez que le dé la gana. 

 

En pocas palabras, Argelia está perdiendo a sus grandes vecinos por querer conseguir unos objetivos que nacieron muertos. 

 

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