La identidad y el poder en la última novela de Abdellah Taïa

La lucha de Malika es una lucha por la supervivencia, por el honor, por la autonomía dentro de una economía de la miseria

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Rue20 Español/ Fez

 

Meryem Ghoua

 

La novela del escritor franco-marroquí Abdellah Taïa, Vivre à ta lumière, optó por Malika como figura central: un personaje materno que representa, en parte, a la mujer marroquí.

 

Junto a estas identidades inmediatas, individuales, esta figura condensa una red de dimensiones y relaciones más amplias: la colonización, las relaciones de poder, los estratos de la sociedad marroquí de ayer y de hoy, los de una psique plural, obsesiva, compleja, desgarrada.

 

La novela desarrolla estas múltiples dimensiones, las entrelaza menos para analizarlas en abstracto que para resaltar sus efectos, su poder individual y colectivo. Encontramos allí, reelaborados, redistribuidos, dos de los temas recurrentes en la obra de Abdellah Taïa: la identidad y el poder.

 

Al comienzo de la novela, Malika atraviesa allí lo que retrospectivamente puede parecer el destino de toda su vida: luchar, sobrevivir, ser una mujer fuerte.

 

Sin embargo, su destino individual es inseparable de un destino común, colectivo, ligado a la colonización, a la forma de poder en Marruecos, al orden de género de la sociedad marroquí, al orden social de las relaciones económicas.

 

Una madre, una mujer que tiene que luchar diariamente por su autonomía, para escapar de lo que le impone el orden general del mundo, es en efecto, a su manera, una «reina» admirable y poderosa, tanto más «reina» porque ella es de las más pobres.

 

La lucha de Malika es una lucha por la supervivencia, por el honor, por la autonomía dentro de una economía de la miseria, una economía que es efecto tanto del capitalismo como del colonialismo y la confiscación de las riquezas por parte de las autoridades marroquíes.

 

Es de destacar que, en su última novela, “Vivre à ta lumière”, Abdellah Taïa rinde un emotivo y duro homenaje a Malika M’Barka Allali, la madre del autor de la que siempre ha inspirado su trabajo y de quien dice que deriva su entusiasmo.

 

La vida de Malika es la de todas las mujeres nacidas pobres, casadas por un dote barato, puestas al servicio de suegros sin amor y expulsadas a la primera oportunidad.

 

Es la vida de quien tiene que negociarlo todo, amargamente, para asegurarse un estatus, un techo. Para quien el amor es un espejismo rápidamente disuelto en la cobardía de los hombres, a veces en su uso del matrimonio como pantalla social para engañar.

 

Una vida en la que un extraño adinerado pueda entrar en tu casa en tu ausencia y elegir a cuál de tus hijos emplear como sirviente o adoptar. De Beni Mellal a Salé, pasando por Rabat, Malika lucha, centavo a centavo, por construir su casa e imponer su dignidad.

 

Cabe señalar que Abdellah Taïa es un escritor y cineasta marroquí que desde 1998 vive en París en un autoexilio.

 

Taïa creció en una familia con nueve hermanos en Salé. A través de su padre, conserje de la biblioteca local de Rabat, entró en contacto con la literatura. Taïa tuvo de adolescente sus primeras experiencias homosexuales, que le confrontaron con el machismo de la sociedad marroquí.

 

Los libros de Taïa no sólo tratan sobre su vida como homosexual en un ambiente homófobo, sino que también reflexionan sobre un fondo autobiográfico sobre las experiencias sociales de la generación de marroquíes que creció en los años 1980 y 1990.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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