Dajla y Tinduf: dos mundos y realidades totalmente diferentes

Si fuera saharaui, ¿En dónde quisiera vivir? ¿En el Sáhara marroquí, en libertad, en su tierra, reunificado con su familia? ¿O en Tinduf, en la esclavitud, en tierra extraña, sin esperanza, sin libertad?

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Rue20 Español/ Sidi Kacem 

 

Mohamed Charbi 

 

El diario líder del Perú La Razón publicó este sábado, 9 de abril de 2022, un artículo titulado «En el paraíso de Dajla y en el infierno de Tinduf: Un viaje con contradicciones», escrito por el vicepresidente de la Federación de Periodistas del Perú, Ricardo Sánchez Serra. 

 

«La providencia me ha llevado a conocer dos lugares en los que se asienta un mismo pueblo, pero la diferencia estriba en que uno vive en libertad y desarrollo y otro secuestrado, en esclavitud», en referencia a Dajla y Tinduf respectivamente. Así empieza el columnista su artículo. 

 

Según el autor del artículo, «a lo lejos, uno recibe noticias erráticas e informaciones sesgadas, además de ideológicas sobre el Sáhara: como que en Tinduf se asienta una república, inexistente por cierto, porque no tiene las condiciones para ser Estado, de acuerdo al derecho internacional y que, sin embargo, el Perú cae en la propaganda y las presiones del Foro de Sao Paulo, y restablece una relación diplomática con la Rasd, un país ficticio, hecho que la Cancillería debería rectificar, para no seguir cayendo en el ridículo y continuar perdiendo votos en la comunidad internacional y enemistarse con países amigos«.

 

Tinduf

 

Ricardo Sánchez Serra, quien estuvo en Tinduf, en Argelia, subraya que «se encuentran unos 40 mil a 50 mil saharauis, secuestrados por el Frente Polisario con complacencia de Argel. Viven en la hamada, en el desierto más árido del Sáhara y en las condiciones más inhumanas, por más de 45 años».

 

 

«Moran en carpas, sus baños son silos. No hay agua, ni luz, que Argelia ha podido brindarle durante sus muchos años de bonanza económica. No hay trabajo, libertades, ni esperanza de vida«, agrega. 

 

En el mismo contexto, el autor recuerda las estadísticas de la Acnur que confirman que “Un 7,6 % de la población padece desnutrición aguda y un 28 % tiene retraso en el crecimiento. El 50 % de los niños sufren anemia. En las mujeres en edad reproductiva este dato asciende al 52 %”.

 

 

Señala también que la población en Tinduf no es considerada oficialmente como refugiada por las Naciones Unidas, y que Argelia y el Polisario no permiten que se cense a la población, a pesar de los pedidos del Consejo de Seguridad de la ONU.

 

«Para ser considerado refugiado, la ONU tiene que censar y entregar una tarjeta de refugiado, que le permite ciertos derechos, entre ellos al país en dónde está sobre la libertad de circulación, derecho al trabajo y en Tinduf no existen esos derechos, están sitiados allí y no pueden desplazarse dentro de Argelia, denuncia.

 

 

«Si se concretara esta tarjeta en Tinduf, toda la población no esperaría ni un minuto más en reunirse con su familia en El Aaiún, Dajla, Smara, Cabo Bojador, Ausert, entre otras, en el Sáhara marroquí», afirma.

 

El autor del artículo habla también del «precario hospital en Tinduf», entre otras cosas:

 

«En mi visita pude constatar que no se hace nada productivo, los pobladores se encuentran en las calles conversando, veía ancianos haciendo colas en un hospital semirruinoso, esperando que les den sus medicinas que escaseaban… Algunos se me acercaban para decirme que si podía llevarlos para trabajar en el Perú. Pero sí, todos, de toda edad, incluyendo niños, hacen el servicio militar«.

 

Indica también que existen puestos de control «para impedir que la gente huya hacia la libertad».

 

«Ya más de 15.000 se han fugado de Tinduf, arriesgando sus vidas y atravesando el hostil desierto hacia Mauritania -como el actual presidente de la región de Dajla- u otros han muerto en el intento. Hay denuncias de cárceles secretas en donde torturan a los opositores», recuerda. 

 

Por otro lado, en el artículo «En el paraíso de Dajla y en el infierno de Tinduf: Un viaje con contradicciones» se señala también «a los pobladores se les ve gente buena, que esperan regresar a sus ciudades de origen, reitero, a reunificarse con su familia, pero hiere que sean carne de cañón, en un eventual conflicto bélico por la codicia argelina de salir al océano Atlántico -para sacar por allí su gas y ofrecerla como base militar a un tercer país-, utilizando a su títere, el Polisario, sacrificando a tanto poblador indefenso, al que no respetan sus derechos humanos».

 

Dajla

 

En cuanto a la ciudad marroquí de Dajla, el autor reconoce que «el nivel de vida en Dajla y, en general en las provincias del sur de Marruecos es el más alto del país, debido al programa de desarrollo socioeconómico y sostenible ordenado en el 2015 por el Rey Mohammed VI, con una inversión de 7 mil millones de euros, cuya legislación otorga facilidades a los inversionistas».

 

 

«Hay muchos proyectos en marcha, en especial en el sector pesca, energético, agricultura, turismo e infraestructura», añade. 

 

Destaca también que «más de una decena de consulados se han abierto en Dajla, indicando la importancia que está teniendo la ciudad en la región, en las relaciones de toda índole, especialmente la comercial».

 

 

Sobre el gran puerto de Dajla dice: «Inspeccionamos el inicio del proyecto del megapuerto de Dajla, que se convertirá en breve en el mejor puerto del océano Atlántico africano, y que prevé zonas industriales que estimularán el crecimiento económico y dará trabajo a miles de personas de la región, además que será el centro de la relación entre Marruecos y el África en general«.

 

Asimismo recuerda las declaraciones del congresista peruano Ernesto Bustamante, quien expresó que «la plena soberanía de Marruecos sobre las provincias del sur debe ser reconocida y lo hemos expresado en varias ocasiones y en comunicaciones abiertas al Parlamento… La vía de la autonomía es la única solución viable para resolver el diferendo».

 

 

Así como, menciona las declaraciones del gobernador de Dajla, Lamine Benomar, quien subraya que los saharauis de Tinduf son primos, hermanos, de la misma familia, son marroquíes, que en algún momento se fueron a Tinduf por error, por engaño o por voluntad propia.

 

“Como dijo el Rey Mohammed VI, la madre patria es misericordiosa. Estos marroquíes saharauis secuestrados en Tinduf son bienvenidos en cualquier momento, aquí estarán en su casa y no se les negará ningún derecho”, expresó Benomar.

 

 

“La proyección hacia África es muy importante para esta región, que considera que el futuro está en África, y en particular en el norte de África. Es con el continente africano que Dajla va a desarrollar su economía, así como sus relaciones de amistad. Lo más importante para esta región es el factor humano. El objetivo es el desarrollo humano, y esta es la meta del gobierno marroquí en todas las regiones del país, especialmente en Dajla», añade Benomar, según menciona el artículo. 

 

Para concluir, el autor del artículo «En el paraíso de Dajla y en el infierno de Tinduf: Un viaje con contradicciones», Ricardo Sánchez Serra, plantea unas preguntas que «se responden por sí solas»: 

 

 

Si fuera saharaui, ¿En dónde quisiera vivir? ¿En el Sáhara marroquí, en libertad, en su tierra, reunificado con su familia? ¿O en Tinduf, en la esclavitud, en tierra extraña, sin esperanza, sin libertad?

 

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