Turismo rural: un potencial poco aprovechado 

Para desarrollar la oferta será necesario actuar sobre varios factores: incrementar la capacidad de los alojamientos turísticos adaptados, desarrollar circuitos turísticos rurales, desarrollar la animación preservar medio ambiente, rehabilitar el patrimonio y desarrollar productos locales para incrementar el impacto en las poblaciones locales

0

 

Rue20 Español/ Málaga

 

Hamza chabab

 

La práctica del turismo rural en Marruecos se remonta a principios de la década de 1970, período en el que se produjo un aumento de las estancias turísticas en posadas rurales, guiadas por la práctica de una gran variedad de actividades como el senderismo, la pesca, la caza, el esquí etc.

 

 

Marruecos es un país ideal para los amantes del turismo verde. Además de ser conocido por su desierto y sus asombrosas dunas de arena, cabe destacar sus montañas, valles y vastos bosques, los cuales hacen que dicho destino sea un lugar excepcional. Es preciso mencionar el primer proyecto real de desarrollo turístico de montaña, que fue iniciado por las autoridades públicas en la provincia de Azilal en 1983. Este hecho, contribuyó al establecimiento de un Programa de Desarrollo Turístico (PDTM).

 

 

En base a dicho programa, se ha ido gestando una toma de conciencia de la importancia de desarrollar el turismo verde y el ecoturismo.

 

Es decir, la importancia de proteger los entornos naturales, los recursos y el bienestar de las poblaciones. Con el objetivo de conciliar el medio ambiente y desarrollo, las autoridades públicas crearon en 2006 el Comité Marroquí de Turismo Responsable (CMTR).

 

 

El Comité Marroquí de Turismo pretendía diversificar la oferta turística combinando el turismo costero y cultural con el ecoturismo. Por otro lado, se ha agregado un componente de “Desarrollo Verde Eco sostenible” por parte de Visión 2020 junto a “Azur 2020”, “Patrimonio y patrimonio”, “Nichos de alto valor agregado”, “Entretenimiento, deporte, ocio”, “Biladi” para el sector turístico. Esto permite al Estado destacar los recursos naturales y rurales como parte del turismo amigable con el medio ambiente.

 

 

Este componente tiene como objetivo presentar a los turistas los tesoros naturales y el patrimonio cultural del interior rural, así como participar en el desarrollo sostenible de las diferentes regiones del Reino.

 

 

Caminatas populares de montaña

 

 

Conforme a lo anteriormente comentado, Marruecos es un país con un gran potencial, pero no está siendo aprovechado.

 

 

Además de actividades culturales y magníficas zonas costeras, podemos encontrar otro tipo más rural, como son por ejemplo las famosas montañas del Rif, situadas al norte de Marruecos, y sus acantilados.

 

 

Estos destinos son ideales para los senderistas, especialmente para aquellos aficionados a los deportes de riesgo, puesto que este destino les permite desafiar el medio y alto Atlas, cuyas cumbres más altas pueden llegar a superar los 4000 metros.

 

 

El Sur no se queda atrás, especialmente en las regiones de Marrakech, Agadir y Ouarzazate, donde se desarrollan varios proyectos de ecoturismo rural que ofrecen diversas actividades de ocio, como la iniciación a la cetrería, el ciclismo de montaña o incluso paseos guiados por la montaña.

 

 

Estos proyectos turísticos también contribuyen al desarrollo de la producción de productos locales: dátiles, aceite de argán, miel, azafrán…

 

 

Turismo rural con etiqueta ecológica

 

 

Lo cierto es que no existen estadísticas relativas al turismo verde y rural en Marruecos.

 

 

Sin embargo, los expertos aseguran que alrededor del 80% de los turistas rurales optan por el turismo de montaña, siendo una de las actividades más populares, por lo que el número de senderistas ha ido aumentando considerablemente en los últimos años, pasando de 1000 en el año1987 a más de 60.000 en 1998 y así superar los 145.000 en 2009 y más de 350.000 en la actualidad. Esto ha contribuido de forma notoria al desarrollo de muchas unidades de alojamiento en las montañas.

 

 

Independientemente de los recursos naturales con los que cuenta, Marruecos sigue sin beneficiarse al máximo.

 

 

Para desarrollar la oferta será necesario actuar sobre varios factores: incrementar la capacidad de los alojamientos turísticos adaptados, desarrollar circuitos turísticos rurales, desarrollar la animación (organización de eventos específicos, promoción de actividades naturales, artesanales, culturales, etc.), preservar medio ambiente, rehabilitar el patrimonio y desarrollar productos locales (aceite de argán, miel, queso, dátiles, etc.) para incrementar el impacto en las poblaciones locales.

 

 

Además, también se trata de formar y mejorar la calidad de los servicios, etc.

 

 

Cabe añadir que los impulsores de proyectos rurales en el sur de Marruecos iniciaron la creación de la Red del Desarrollo del Turismo Rural (RDTR) para el desarrollo de capacidades, circuitos turísticos, formación de personal del mundo rural, creación de empleo con el fin de asegurar las poblaciones rurales y crear un turismo rural con etiqueta ecológica para mejorar la promoción de los productos del turismo rural y, por extensión, la economía regional.

 

Investigador (Universidad de Málaga)

 

 

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.