Bouaida: Alemania corrigió su postura hostil respecto al Sáhara marroquí

Marruecos ha adquirido los elementos de poder suficientes que le permiten imponer el equilibrio en sus relaciones con los principales países, y obligarlos a respetar su soberanía y sus cuestiones e intereses nacionales supremos.

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Rue20 Español / Mequínez 

 

Entrevista realizada por: Jamal Bourfissi y traducida por: Mohamed Charbi 

 

La Presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores, Defensa Nacional, Asuntos Islámicos y Marroquíes Residentes en el Extranjero de la Cámara de Representantes, Nadia Bouaida, confirmó, en una entrevista concedida a «Rue20», que Marruecos ha entrado en una etapa decisiva en cuanto a la cuestión de nuestra integridad territorial. 

 

Bouaida añade que la diplomacia oficial ha jugado y sigue jugando un papel crucial en la defensa de la soberanía territorial del Reino y ha logrado avances significativos en este sentido.

 

La diputada parlamentaria del Reagrupamiento Nacional de Independientes (RNI) destaca la importancia de la diplomacia parlamentaria en la defensa de temas vitales del Reino, especialmente el tema de la integridad territorial nacional, insistiendo en que la diplomacia parlamentaria ha logrado refutar las mentiras de los enemigos de nuestra integridad territorial.

 

Las relaciones marroquí-alemanas vivieron un período de estancamiento después de que Marruecos decidiera a principios del pasado mes de marzo de 2021 cortar todos los contactos con la Embajada alemana en Rabat.

 

Hoy asistimos a la vuelta a la normalidad de la relación bilateral entre los dos países, especialmente con la invitación oficial del Presidente de la República Federal de Alemania al Rey de Marruecos para una visita de Estado a Alemania. ¿Cómo ha seguido este expediente?

 

Las relaciones marroquí-alemanas siempre han sido buenas y excelentes, son relaciones históricas, ya que sus inicios se remontan al siglo XVIII, y su establecimiento en términos diplomáticos data del año 1956, fecha que coincide con la Independencia de Marruecos.

 

Lamentablemente, durante los últimos tres años, Alemania se desvió del sendero correcto en cuanto a sus relaciones diplomáticas con Marruecos, y optó, de modo raro e inexplicable, por identificarse con las posiciones de los enemigos de nuestra integridad territorial que intentan en vano obstaculizar el desarrollo democrático que ha alcanzado Marruecos gracias a la política económica y social liderada por el Rey Mohamed VI, para convertirse en un país emergente y poderoso, eficaz e influyente a nivel regional.

 

Entre los errores cometidos por Alemania hacia Marruecos destaca su condena a la decisión del Presidente de los Estados Unidos de América de reconocer la plena soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, así como el hecho de ignorar el papel de Marruecos al no invitarlo a las negociaciones sobre el futuro de Libia, organizadas en Berlín, sabiendo que Marruecos desempeña un papel fundamental en este expediente.

 

Por lo tanto, Marruecos tuvo que volver a corregir esta desviación alemana cortando los canales de comunicación con la Embajada alemana y suspendiendo la cooperación en muchas áreas de interés común.

 

Como todos los marroquíes, he seguido con gran orgullo estos acontecimientos desde mi condición de ciudadana y de actor político con gran orgullo, porque Marruecos, bajo el sabio liderazgo de Su Majestad el Rey, ha adquirido los elementos de poder suficientes que le permiten imponer el equilibrio en sus relaciones con los principales países, y obligarlos a respetar su soberanía y sus cuestiones e intereses nacionales supremos.

 

Como hemos visto, Alemania, según su nuevo Consejero y su Cancillería, está repitiendo sus cálculos estratégicos después de darse cuenta de la firme posición de Marruecos, y está tratando de recuperar el camino correcto, tomando en consideración los intereses superiores y comunes entre Rabat y Berlín. 

 

Personalmente, soy optimista al respecto y creo que estas relaciones se desarrollarán más ante las transformaciones geoestratégicas que vive el mundo en general y la región en particular, así como los desafíos que ha conocido, y que sin duda exigen la reconstrucción de las alianzas que permitan a los países posicionarse en el nuevo orden mundial, cuyos rasgos han empezado a configurarse.

 

¿Cómo evalúa el papel de la diplomacia parlamentaria en la defensa de las cuestiones vitales de Marruecos, especialmente en lo que respecta a la cuestión de la integridad territorial del Reino?

 

En primer lugar, debemos aplaudir y elogiar las sucesivas victorias logradas por la diplomacia marroquí en la cuestión de nuestra integridad territorial en particular, y en otros ámbitos de la cooperación internacional en general, ya sea a nivel bilateral o multilateral. 

 

Estos méritos se deben, principalmente, a la perspicacia de Su Majestad, quien goza de gran respeto y aprecio con el sentido más amplio de la palabra. 

 

En cuanto a la diplomacia parlamentaria, ha conocido a su vez un desarrollo cualitativo y cuantitativo a nivel de sus iniciativas y programas de trabajo, debido, sobre todo, al consenso nacional sobre la primera causa nacional, y luego debido al notable esfuerzo realizado por el Parlamento, con sus dos Cámaras, en los eventos y foros parlamentarios internacionales, y en las relaciones bilaterales con los países, y también a través de su destacada presencia en las estructuras de varias instituciones y organizaciones internacionales.

 

Es cierto que la diplomacia parlamentaria logró refutar las tesis separatistas y desmentir las acusaciones de los enemigos de nuestra integridad territorial; sin embargo, es necesario trazar nuevos planes de acción para la labor diplomática parlamentaria que vayan en consonancia con las nuevas orientaciones de la diplomacia marroquí establecidas por el rey Mohamed VI en su Discurso Real con motivo del 46° aniversario de la Marcha Verde, donde el soberano afirmó que la marroquinidad del Sáhara es un tema innegociable y que cualquier solución para subsanar el conflicto artificial debe tener la autonomía, como punto de partida y fin.

 

Partiendo de esta base, la labor diplomática parlamentaria tiene una amplia gama de campos en las relaciones internacionales y todos los partidos políticos dentro del Parlamento son conscientes de que esta etapa es decisiva para la cuestión de nuestra integridad territorial, sobre todo porque Marruecos dispone de fuertes argumentos sobre la justicia de la causa de su integridad territorial, su estabilidad política y paz social, y la consolidación de su proyecto de democracia y desarrollo, cosa que lo convierte en un socio confiable tanto para los países grandes como para los emergentes, así como en un destino preferible para los países en vías de desarrollo que buscan beneficiarse del modelo marroquí único en su tipo.

 

¿Cuáles son los expedientes más destacados sobre los cuales aspiran a trabajar en el futuro dentro de la Comisión?

 

Bueno, los expedientes más destacados que estarán en la primera lista de las prioridades son el tema de nuestra integridad territorial, junto con los problemas de los marroquíes que se encuentran en varios países del mundo. 

 

Como he dicho anteriormente, nuestro trabajo dentro de la Comisión es muy clave para hacer que la diplomacia parlamentaria sea más efectiva y coherente con los objetivos deseados.

 

En mi calidad de Presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores, Defensa Nacional, Asuntos Islámicos y Marroquíes Residentes en el Extranjero, confirmo que existe una firme convicción entre los miembros de la Comisión de mejorar la acción diplomática parlamentaria de acuerdo con los planes y programas que trabajaremos para su preparación e implementación próximamente. 

 

Tienen como objetivo intensificar las reuniones y visitas a los parlamentos internacionales para informarles de las realidades históricas y jurídicas del Sáhara marroquí, así como de la importancia de la propuesta de autonomía, tomando iniciativas para presentar y explicar el amplio y estructurado plan de desarrollo en nuestras provincias del sur que allanará el camino hacia el desarrollo de la región del Sahel y el Sahara, para garantizar su estabilidad y seguridad y terminar con las tragedias del tráfico de personas, los conflictos armados y la propagación del terrorismo.

 

Además, hay las cuestiones relativas a los marroquíes residentes en el Extranjero que reciben una gran atención dentro de la Comisión, y no nos conformaremos con nuestro papel legislativo y de supervisión en este contexto, sino que tomaremos una serie de iniciativas para profundizar la comunicación con esta parte importante del pueblo marroquí para facilitar su integración en los países de residencia, potenciar su vínculo identitario y afectivo con la patria, y animarles a crear inversiones en Marruecos, que hoy necesita de todos sus miembros, sobre todo porque en la tercera y cuarta generación de la comunidad marroquí hay grandes potencialidades creativas y grandes especialistas altamente formados, que se consideran como un capital humano indispensable para el Reino. 

 

 

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