La boda marroquí en sus diferentes tradiciones

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Rue20 en español/ Fez

 

Meryem Ghoua

 

En el Islam la boda es un acto firme. Un acto que une a dos personas para caminar juntos toda la vida.

 

Las costumbres de Marruecos varían de una ocasión a otra y de una región a otra, de ahí la diversidad pero conservando siempre las tradiciones de la cultura marroquí.

 

De hecho, la boda marroquí consiste en una ceremonia nupcial. Se celebra según ritos y costumbres ancestrales, en el respeto de las tradiciones marroquíes.

 

Antiguamente las bodas comenzaban 7 días antes del día de la boda, durante los cuales cada día se realizaban distintas actividades, actualmente se ha reducido a tres días. Generalmente, la novia es la reino del evento.

 

Antes de la boda, el primer evento que se celebra es la petición de mano, una reunión entre las familias para formalizar el enlace y empezar con los preparativos. Es en ese día cuando se decide la fecha de la boda.

 

Luego comienza la celebración de la boda. El primer día de la boda lo pasa la novia con sus amigas en el hammam, también conocido como baño turco o árabe, para relajarse con un baño de vapor. Además en el primer día la novia y sus amigas celebran la despedida de soltería.

 

 

El segundo día es de la Henna. La henna es una de las plantas más apreciadas en Marruecos, y en el mundo islámico en general, por sus propiedades medicinales. Es antiséptica, antibacteriana, antimicótica, antihemorrágica, etc., pero además posee cualidades cosméticas y mágicas.

 

Se utiliza para teñir y sanear el cabello, así como para embellecer las manos y los pies. Siempre está presente en todos los acontecimientos familiares, festivos o religiosos.

 

 

La Henna es «la reina de todas las flores, de suave perfume de este mundo y del otro», según palabras atribuidas a nuestro profeta Mahomed.

 

El momento más significativo es la celebración del tercer día de boda. Celebración dentro a afuera de la casa, reunión de las familias y los invitados alrededor de las mesas esperando la llegada de la pareja. Durante la espera los invitados inician la ceremonia con té y dulces marroquíes, cantos y bailes. La novia llega posteriormente en una carroza acompañada con Zgharit.

 

El día de la boda, la novia suele vestirse hasta siete trajes diferentes que representan las siete regiones de Marruecos.

 

 

Fez es la antigua ciudad marroquí que tiene rastros de civilizaciones antiguas. Desde paredes gastadas, puertas antiguas, mezquitas estancadas y escuelas de ciencia consolidadas, constituyen una parte importante del patrimonio nacional marroquí.

 

La boda Fassi es una de las prácticas civilizadas más antiguas y se llama «Shura». En el pasado, la boda se realizaba en agosto, pero ahora, todos los días del año se realizan bodas y celebraciones.

 

 

La boda de la gente Fez es una ocasión para repasar algunas de las tradiciones de esta región cuya gente tiene gusto de pegarse a sus hábitos lo máximo posible.

 

En la ciudad imperial Fez, la novia suele llevar una variedad de ropa tradicional que es una tradición del matrimonio de la civilización árabe y andaluza en Fez.

 

Además la novia lleva adornos de gemas y una corona que decora su cabeza para que pareciera una princesa andaluza.

 

 

Por otra parte, los ritos matrimoniales en el norte de Marruecos se consideran una ocasión social festiva que refleja la adhesión de la gente de la región a las costumbres y tradiciones sociales auténticas que reducen los valores culturales heredados.

 

La novia en el norte del país lleva un vestido blanco y cae de su cabeza una tapa transparente y sin estar adornada con otras cosas adicionales.

 

La apariencia de la novia continúa durante la ceremonia, vestida con guantes de seda tradicionales especiales, guardados de por vida y acompañada por voces llamadas Zgharit y enlaces de música andaluza.

 

Por otra parte, las bodas del Alto Atlas y el sureste se caracterizan por mantener un claro toque amazigh y aferrarse a las antiguas tradiciones de las zonas.

 

 

Los imazighen festejan sus bodas a sus tradiciones, con sus propias costumbres y acompañados por el baile de Ahidus o bien Ahwach.

 

En las tradiciones de algunas tribus amazigh, a pesar de la diferencia de una región a otra, el novio no ve el rostro de su novia durante los días de la boda, más bien eso no sucede hasta después de los días de la boda.

 

 

En el sur de Marruecos, concretamente, en el Sahara marroquí, todavía prevalecen las costumbres y tradiciones heredadas durante cientos de años, comenzando con las ceremonias de compromiso, las condiciones de la familia de la novia y la boda.

 

En el sur de Marruecos, el matrimonio consanguíneo está muy extendido entre los habitantes de la región, donde los saharauis, a menudo, prefieren casar sus hijas con sus primos. El motivo de esta política es el acercamiento y la solidaridad familiar, según reveló Lahamag.

 

 

En cuanto al acuerdo sobre el matrimonio, este último se lleva a cabo entre las familias de los dos prometidos, y el contrato se lleva a cabo de acuerdo con los textos de la Sharia islámica en presencia del juez, dos testigos y los agentes de los recién casados, donde las costumbres exigen que el novio y la novia no asistan al contrato matrimonial.

 

La celebración de la boda en el desierto se caracteriza por la extravagancia y la exageración. Por lo que, las fiestas de bodas aún se prolongan en algunas áreas durante toda una semana, y todos los días se celebra una determinada costumbre.

 

En fin, cuando una persona está dispuesta a declarar su amor frente a testigos demuestra claramente que lo que dice ha sido pensado y decidido en plena conciencia.

 

Cabe destacar que el ritual de la propuesta de matrimonio existe desde hace varios siglos, así que puede considerarse como una tradición antigua.

 

 

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