Rue20 Español/Rabat
El enviado personal del secretario general de las Naciones Unidas para el Sáhara, Staffan de Mistura, se dispone a emprender una nueva gira regional que abarcará Marruecos, Argelia (Tinduf) y Mauritania; en un intento de reimpulsar el proceso político bajo los auspicios de la ONU y preparar el terreno para una nueva ronda de conversaciones cuatripartitas.
La iniciativa se enmarca en una etapa considerada decisiva para el futuro del expediente, marcada por una creciente movilización diplomática internacional y por los esfuerzos encaminados a relanzar las negociaciones sobre bases calificadas de más realistas y eficaces.
Según fuentes concordantes, el recorrido del enviado onusiano estará acompañado de mensajes dirigidos a todas las partes para reforzar su implicación en el proceso político y fomentar un compromiso efectivo con una solución duradera y mutuamente aceptable.
Las mismas fuentes señalan que las consultas previstas se desarrollarán tomando como referencia las resoluciones más recientes del Consejo de Seguridad, especialmente la Resolución 2797, considerada actualmente el principal marco político para avanzar hacia una salida consensuada al conflicto. El objetivo sería consolidar una dinámica favorable que permita superar el estancamiento y crear las condiciones necesarias para una nueva fase de diálogo.
La gira de De Mistura llega después de una serie de contactos diplomáticos mantenidos en varias capitales internacionales, entre ellas Madrid y Washington, donde se exploraron fórmulas para revitalizar el proceso político. Estos intercambios se han centrado en fortalecer los mecanismos de confianza entre las partes y en preparar un escenario propicio para la reanudación de las negociaciones bajo la supervisión de Naciones Unidas.
En paralelo, el Consejo de Seguridad ha seguido de cerca la evolución del expediente a través de sesiones informativas celebradas a puerta cerrada por responsables de la MINURSO y por el propio enviado personal. Dichos encuentros habrían permitido evaluar la situación política y los acontecimientos sobre el terreno, registrándose señales consideradas alentadoras para una eventual reactivación del proceso negociador.
Durante sus recientes intervenciones ante el Consejo de Seguridad, De Mistura ha insistido en la existencia de una coyuntura que podría favorecer avances concretos, subrayando la necesidad de aprovechar el contexto regional e internacional para impulsar una solución política pragmática, duradera y basada en el realismo.
Este nuevo movimiento diplomático coincide con la continuidad de las gestiones impulsadas por Estados Unidos para favorecer avances tangibles en torno a la propuesta de autonomía presentada por Marruecos. Diversas fuentes sitúan estas iniciativas dentro de una estrategia más amplia orientada a promover medidas prácticas que permitan traducir el marco político respaldado por las resoluciones del Consejo de Seguridad en mecanismos de implementación concretos.
La reactivación de estos contactos se produce después del aplazamiento de una nueva ronda de consultas que estaba prevista en Washington durante el pasado mes de mayo. La suspensión se produjo en un contexto de tensión tras los ataques registrados contra objetivos civiles en Smara, hechos que volvieron a situar la cuestión de la seguridad sobre el terreno en el centro de las preocupaciones internacionales.
Los acontecimientos provocaron reacciones de diversos actores internacionales, que manifestaron su inquietud ante cualquier escalada susceptible de comprometer los esfuerzos dirigidos a alcanzar una solución política. En la misma línea, Naciones Unidas reiteró la necesidad de preservar las condiciones favorables al diálogo y evitar acciones que puedan afectar al curso del proceso impulsado por la organización.
Las mismas fuentes sostienen que el enviado personal considera que existen elementos que podrían favorecer una evolución positiva del expediente durante los próximos meses, especialmente a la luz de la dinámica generada tras la adopción de la Resolución 2797. En este contexto, la gira que emprenderá próximamente por Marruecos, Argelia, Mauritania y los campamentos de Tinduf es vista como un paso clave para medir la disposición de las partes y preparar una eventual reanudación de las negociaciones políticas.
