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El Reino se convierte en el principal destino africano de las exportaciones españolas, con un crecimiento del 33,4% en matriculaciones que contrasta con la desaceleración europea.
Mientras la industria automovilística europea atraviesa una fase de ajuste y la producción española registra su segundo descenso consecutivo, el mercado marroquí firma en 2025 su mejor año de la historia. Con 235.372 vehículos nuevos matriculados, el Reino no solo pulveriza el anterior techo de 177.359 unidades establecido en 2018, sino que se afianza como el socio estratégico más relevante del sector en el continente africano.
El dato, publicado por la Asociación de Importadores de Vehículos en Marruecos (AIVAM), representa un incremento del 33,43% respecto a 2024 y sitúa al Reino en una trayectoria de expansión sin parangón en la región.
El volumen de negocio generado por estas ventas confirma la solidez de una demanda interna que no deja de crecer, impulsada por un contexto macroeconómico favorable y la renovación del parque automovilístico.
El mercado español, por su parte, ofrece un diagnóstico bien distinto. La producción de vehículos en España cerró 2025 con una caída del 4,3%, hasta las 2,27 millones de unidades, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC). Las exportaciones, columna vertebral de la industria ibérica, retrocedieron un 8,2%, afectadas por el estancamiento de los principales compradores europeos, especialmente los mercados alemán y francés. Pese a todo, España se mantiene como el segundo fabricante de Europa y el noveno del mundo, con más del 85% de su producción destinada a mercados internacionales.
Marruecos, faro en un contexto mundial incierto
A escala global, el sector rozó los 100 millones de vehículos matriculados en 2025, con Asia concentrando más de la mitad de las ventas mundiales.
China reafirmó su hegemonía con más de 34 millones de unidades, por delante de Estados Unidos, India, Japón y Brasil. Pero es África la región que acapara la atención: con un crecimiento del 22% en matriculaciones respecto a 2024, el continente emerge como el mercado con mayor dinamismo del planeta.
Dentro de este escenario, Marruecos no es un actor secundario. Con sus más de 235.000 vehículos nuevos, el Reino representa el 18,3% del total de las ventas de automóviles en África, solo superado por Sudáfrica (en torno a 600.000 unidades) y por delante de Egipto, que ocupa el tercer escalón. Pero más allá del volumen, lo que distingue a Marruecos es su capacidad para combinar un mercado interno boyante con una pujante vocación exportadora.
El socio preferente de España en África
Los flujos comerciales entre la península ibérica y el Reino lo confirman. En 2025, Marruecos se consolidó como el cuarto destino de las exportaciones automovilísticas españolas fuera de la Unión Europea, únicamente superado por Reino Unido, Turquía y México. En el ranking mundial, el país ocupa el duodécimo puesto entre los principales mercados de exportación del automóvil español.
Las cifras no dejan lugar a dudas: España exportó a Marruecos 25.179 vehículos en 2025, casi la mitad de todas las exportaciones españolas al continente africano.
En términos de valor económico, el vecino del sur disparó sus importaciones de coches made in Spain un 30%, hasta cerca de 600 millones de euros, lo que supone un incremento del 26,9% respecto a los 467 millones de 2024. Marruecos supera con creces a Sudáfrica, Egipto, Túnez y Argelia como principal mercado africano para la industria automovilística española.
El dinamismo del mercado marroquí contrasta con la ligera contracción de la producción nacional, que según datos de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA) registró un repli de cerca del 10% en 2025. Esta corrección, atribuible al ralentimiento de los mercados europeos —principales destinatarios de las exportaciones del Reino—, no empaña una trayectoria de fondo sólida: entre 2019 y 2024, la producción marroquí creció más de un 43%, pasando de 285.678 a 408.787 unidades.
En palabras del director general de ANFAC, José López-Tafall, el sector vive «una de cal y otra de arena». La producción española cae mientras las ventas nacionales repuntan un 12,3%, superando 1,36 millones de vehículos, con Toyota como marca más vendida por delante de Renault y Volkswagen. Los fabricantes chinos —BYD, Omoda y Jaecoo— ganan presencia en el mercado español, al tiempo que en Marruecos Dacia mantiene el trono con 47.887 unidades, aunque Renault acelera con un incremento del 44,8%.
La geografía de las ventas en Marruecos dibuja un mapa nítido: Casablanca concentra el 40,4% de las matriculaciones, con 95.054 vehículos, seguida de Rabat (10,3%), Agadir (7,8%), Marrakech (7,3%) y Tánger (6,1%). Las ciudades secundarias —Taza, Dakhla, Safi o Kenitra— registran crecimientos de dos dígitos, síntoma de una demanda que se extiende más allá de los grandes núcleos urbanos.
El segmento de turismos, que representa el 88,7% del mercado, superó por primera vez la barrera de los 200.000 vehículos, con 208.848 unidades (+32,9%). Los vehículos utilitarios ligeros crecieron aún más, un 37,7%, hasta 26.524 unidades. Los modelos más vendidos confirman el gusto por las marcas generalistas: Dacia Logan (18.282 unidades), Dacia Sandero (17.572) y Renault Clio (13.349) encabezan el ranking.
El mercado automovilístico marroquí ha demostrado en 2025 una capacidad de crecimiento excepcional en un contexto mundial de incertidumbre. La combinación de una demanda interna robusta, una posición geográfica privilegiada y una industria con vocación exportadora convierte al Reino en un socio estratégico de primer orden, no solo para España, sino para todo el entramado automovilístico global.
Mientras Europa se debate entre la reconversión tecnológica y la ralentización de la demanda, Marruecos avanza con paso firme hacia su objetivo de producir un millón de vehículos al año, consolidando su liderazgo indiscutible en el continente africano.
