Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La selección nacional, finalista en las dos últimas ediciones de la Copa Africana de Naciones, y el club militar, bicampeón continental, encabezan una revolución deportiva y social respaldada por una estrategia de Estado.
Lo que hace apenas una década era una disciplina marginal, casi invisible, se ha convertido en uno de los fenómenos deportivos más apasionantes del Reino. El fútbol femenino marroquí vive un ascenso imparable que lo ha situado, en tiempo récord, como uno de los principales motores del desarrollo de este deporte en todo el continente africano. Las Leonas del Atlas, con su espectacular evolución, y el AS FAR, con sus conquistas continentales, son el reflejo más visible de una ambiciosa estrategia impulsada por la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF) y respaldada al más alto nivel del Estado.
Durante décadas relegado a un segundo plano en la escena continental, el fútbol femenino marroquí ha experimentado una transformación radical en pocos años. La selección nacional, conocida como las Leonas del Atlas, ha pasado de ser una aspirante modesta a instalarse entre las mejores del continente. Subcampeona en las dos últimas ediciones de la Copa Africana de Naciones femenina, el equipo dirigido por el técnico español Jorge Vilda ha demostrado un progreso constante en los planos técnico, táctico y mental.
El punto de inflexión llegó en 2023, cuando Marruecos disputó por primera vez una Copa Mundial Femenina, en Australia y Nueva Zelanda. Un comienzo complicado no impidió a las Leonas del Atlas firmar dos prestigiosas victorias ante Corea del Sur y Colombia, sellando su clasificación para los octavos de final. Con este hito, Marruecos se convirtió en la primera selección árabe en superar la fase de grupos de un Mundial femenino. Un salto de dimensión que cambió para siempre la percepción del fútbol femenino en el país y en toda la región.
El éxito de la selección nacional no sería comprensible sin la solidez mostrada por los clubes marroquíes, y en particular por el AS FAR. El club militar se ha erigido como la gran referencia del fútbol femenino africano al conquistar la Liga de Campeones Femenina de la CAF en dos ocasiones, 2022 y 2025.
En la final de 2025, disputada en el Estadio del Canal de Suez en Ismailia (Egipto), el AS FAR se impuso al conjunto costamarfileño ASEC Mimosas por 2-1, con goles de penalti de Hanane Ait El Haj (minuto 13) y Zineb Redouani (minuto 85). Su Majestad el Rey Mohammed VI, que Dios le asista, envió un mensaje de felicitación a las integrantes del club, expresando Su gran consideración y orgullo por este segundo título continental, que se suma al palmarés de honrosos logros del fútbol marroquí a escala continental e internacional.
La hegemonía marroquí en el fútbol femenino africano quedó refrendada en los CAF Awards 2025, celebrados en Salé. La delantera del AS FAR Sanaa Mssoudy fue elegida mejor jugadora interclubes africana, el club militar se alzó con el galardón al mejor club femenino del año y la marroquí Lamia Boumehdi fue distinguida como mejor entrenadora. Un triplete que confirma la calidad del trabajo realizado en el club y, por extensión, en todo el fútbol femenino del Reino.
Detrás de estos éxitos hay un trabajo de fondo que abarca la formación, la profesionalización y la multiplicación de las competiciones nacionales. La estrategia diseñada por la FRMF, con Fouzi Lekjaa al frente, ha transformado el fútbol femenino desde sus cimientos. El presupuesto anual destinado a esta disciplina se ha multiplicado por diez hasta alcanzar más de 650 millones de dirhams (unos 60 millones de euros).
La creación en 2016 del campeonato nacional Sub-17 y el lanzamiento, un año después, del primer plan de estudios deportivos para el fútbol femenino sentaron las bases de una estructura sólida. Actualmente, la progresiva profesionalización del campeonato nacional, la mejora de las infraestructuras deportivas —con el Complejo Mohammed VI de Fútbol en Salé como buque insignia— y la organización periódica de competiciones continentales e internacionales en Marruecos han reforzado la visibilidad de esta disciplina y despertado nuevas vocaciones entre las jóvenes marroquíes.
Como señala Ghizlane Chebbak, Balón de Oro Africano 2025 y capitana de la selección, el fútbol femenino en Marruecos «va por el buen camino». «El pueblo marroquí es un gran amante del fútbol, siempre nos apoya y está a nuestro lado», afirma la delantera en una entrevista reciente.
Las actuaciones de las Leonas del Atlas y los éxitos reiterados del AS FAR son el reflejo de una estrategia de desarrollo basada en la formación, la profesionalización y la mejora de las infraestructuras. Marruecos se ha consolidado así como uno de los modelos más avanzados del continente en el desarrollo del fútbol femenino, una gran potencia africana en esta disciplina.
El desafío ahora es consolidar esta dinámica y seguir compitiendo con las mejores selecciones y los clubes más destacados de África. Con la Copa Africana de Naciones femenina que arranca este mismo fin de semana en territorio marroquí, las Leonas del Atlas tienen una nueva oportunidad para demostrar que su ascenso no tiene techo y que el fútbol femenino marroquí ha llegado para quedarse.
