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El Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero ha expresado su profunda preocupación por las circunstancias que rodearon el fallecimiento del ciudadano marroquí Abderrahim Fakir, de 42 años, ocurrido el pasado domingo en la ciudad italiana de Bolonia durante una intervención policial.
Fuentes concordantes han confirmado que Fakir, empresario de origen marroquí que residía en Italia desde los siete años y regentaba un pequeño negocio de mudanzas y limpieza, fue interceptado por agentes tras recibir la policía avisos de vecinos que alertaban de una persona en estado de agitación que estaba dañando un vehículo estacionado.
Communiqué : Le Ministère des Affaires étrangères, de la Coopération africaine et des Marocains résidant à l’étranger suit avec préoccupation les événements et les faits ayant conduit au décès d’un ressortissant marocain survenu à Bologne, en Italiehttps://t.co/cldgWLzJnr pic.twitter.com/96nnGRgd1h
— Maroc Diplomatie 🇲🇦 (@MarocDiplomatie) July 21, 2026
Las imágenes difundidas por medios italianos y redes sociales muestran al ciudadano marroquí tendido boca abajo sobre el asfalto de la vía Italo Svevo, en el barrio de Pilastro, mientras era inmovilizado por dos agentes —uno de ellos presionando su cabeza contra el suelo— y una tercera persona que le sujetaba los pies. En el vídeo se escucha a Fakir gritar pidiendo auxilio antes de quedar inmóvil. Los agentes emplearon spray de pimienta y precintos de plástico para esposar al ciudadano.
Ante esta tragedia, el Reino de Marruecos ha activado de inmediato todos los mecanismos diplomáticos para garantizar la protección de los derechos de su nacional. Las autoridades marroquíes han solicitado formalmente a sus homólogas italianas que aceleren la apertura de una investigación exhaustiva y transparente que esclarezca todas las circunstancias del suceso y depure las responsabilidades correspondientes. El Ministerio ha subrayado la necesidad de que se apliquen con plenitud los procedimientos legales pertinentes, en línea con el compromiso inquebrantable del Reino con la salvaguarda de los intereses de sus ciudadanos en el extranjero.
En este contexto, el embajador de Marruecos en Roma, Youssef Balla, ha hecho un llamamiento a la comunidad marroquí residente en Italia para que mantenga la unidad, la responsabilidad y la vigilancia, sin ceder a provocaciones ni a intentos de instrumentalización. El diplomático ha instado a expresar el dolor «al lado de sus amigos italianos, en un espíritu de dignidad y serenidad, y en el pleno respeto del orden público». Asimismo, ha mostrado su rechazo a ciertas declaraciones públicas que han anticipado conclusiones judiciales, recordando que «solo la autoridad judicial es competente para establecer las eventuales responsabilidades».
El suceso ha generado una profunda conmoción en Italia. La primera ministra, Giorgia Meloni, calificó el fallecimiento de «inaceptable» y subrayó la importancia de depurar responsabilidades «con el máximo rigor». No obstante, la mandataria también condenó los disturbios registrados en Bolonia, donde manifestaciones convocadas para pedir justicia derivaron en enfrentamientos que dejaron decenas de agentes heridos. La Fiscalía de Bolonia ha abierto una investigación por homicidio involuntario contra los dos agentes intervinientes y el personal sanitario presente en el lugar, aunque los policías están amparados por un «escudo penal» introducido en febrero por el Gobierno de Meloni.
La hermana de la víctima, Katia Fakir, ha reclamado justicia en declaraciones a la prensa italiana: «Solo queremos justicia. Lo mataron a sangre fría. Mataron a mi hermano sin piedad. Quiero que se sepa la verdad». Otra hermana, Khadija, añadió: «No se puede morir así. La policía tiene que protegernos. Si alguien está agitado, hay que calmarlo… no matarlo como a un perro».
El alcalde de Bolonia, Matteo Lepore, convocó una manifestación pacífica en la que participaron miles de personas, invitando a la sobrina de Fakir a subir al escenario. «Él era mi tío. No era un número, no era una línea de noticias… era amado», declaró Yossra Fakir ante la multitud. En paralelo, la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Pina Picierno, ha calificado lo sucedido de «sumamente grave» y ha exigido un esclarecimiento «sin ambigüedades».
Marruecos, fiel a su tradición de defensa de los derechos de sus nacionales en el exterior, ha impartido instrucciones estrictas a su embajada y consulados en Italia para que realicen un seguimiento continuo de la evolución del caso. El Reino confía en que la investigación judicial italiana arroje toda la luz necesaria sobre esta dolorosa pérdida y que se haga justicia, en un marco de respeto a la verdad, a la ley y a la dignidad humana.
