Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La selección marroquí ha vuelto a escribir una página dorada en su historia. La FIFA confirmó este lunes la actualización oficial de su ranking mundial, y los Leones del Atlas han escalado hasta el sexto puesto, la posición más alta que ha ocupado jamás una selección africana en la élite del fútbol planetario.
Con 1.803,99 puntos, Marruecos supera a potencias tradicionales como Portugal y Bélgica, y se coloca a menos de un punto de Brasil, quinto clasificado.
🚨🚨 OFFICIEL ! LE TOP 2️⃣0️⃣ DU CLASSEMENT FIFA MIS À JOUR APRÈS LA COUPE DU MONDE 🌎 :
1️⃣ 🇪🇸 Espagne (+1)
2️⃣ 🇦🇷 Argentine (-1)
3️⃣ 🇫🇷 France
4️⃣ 🏴 Angleterre
5️⃣ 🇧🇷 Brésil (+1)
6️⃣ 🇲🇦 Maroc (+1)
7️⃣ 🇵🇹 Portugal (-2)
8️⃣ 🇧🇪 Belgique (+1)
9️⃣ 🇳🇱 Pays-Bas (-1)
1️⃣0️⃣ 🇲🇽 Mexique (+4)
1️⃣1️⃣…— Actu Foot (@ActuFoot_) July 20, 2026
El ascenso, que supone un salto de una posición respecto a la anterior actualización del 11 de junio, es el fruto de una trayectoria ascendente que comenzó a fraguarse en el histórico Mundial de Catar 2022 y que ha encontrado su continuidad natural en la reciente Copa del Mundo de 2026. El combinado nacional, dirigido por el seleccionador Mohamed Ouahbi, no solo ha mantenido el nivel que le llevó a las semifinales hace cuatro años, sino que ha consolidado su estatus entre las grandes potencias del balompié mundial.
El sexto puesto en el ranking FIFA no es una casualidad ni un espejismo. Detrás hay un trabajo meticuloso de la Real Federación de Fútbol de Marruecos, una apuesta decidida por la formación de talento y una estabilidad técnica que ha permitido a los Leones del Atlas competir de tú a tú con las mejores selecciones del mundo. El propio organismo rector del fútbol mundial ha reconocido esta progresión, destacando que Marruecos continúa su «notable ascenso» en la clasificación.
El recorrido de Marruecos hacia la élite ha sido progresivo y sostenido. A principios de 2026, la selección ya había alcanzado el séptimo puesto, su mejor clasificación histórica hasta ese momento. Sin embargo, los Leones del Atlas no se conformaron. Durante el Mundial celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, el equipo demostró una madurez y una solidez que han cautivado al mundo.
El torneo comenzó con un empate ante la pentacampeona Brasil (1-1) que ya dejó claro el potencial del conjunto marroquí. Le siguieron victorias que confirmaron el excelente momento del equipo, incluyendo un triunfo sobre Escocia y una contundente goleada por 3-0 ante Canadá en los octavos de final, que permitió a Marruecos acceder a los cuartos de final por segundo Mundial consecutivo. Fue en esa ronda donde el camino se cruzó con Francia, subcampeona del mundo, que acabó imponiéndose por 2-0.
A pesar de la eliminación, el desempeño de los Leones del Atlas no pasó desapercibido para la FIFA. El sistema de puntuación del organismo valoró el alto nivel mostrado por Marruecos frente a rivales de primer nivel, recompensando al equipo con una ganancia de casi 49 puntos durante el torneo. Este incremento ha sido clave para asegurar la sexta plaza, superando a selecciones como Portugal, que cae a la séptima posición, y Bélgica, que ocupa el octavo lugar.
Más allá del puesto en la clasificación mundial, el logro de Marruecos adquiere una dimensión continental de gran relevancia. Los Leones del Atlas se mantienen como el primer representante de África en el ranking, con una ventaja significativa sobre sus perseguidores más inmediatos. Senegal, actualmente en el puesto 18, Egipto (24), Nigeria (26) y Argelia (29) quedan muy por detrás de una selección marroquí que se ha convertido en el referente absoluto del fútbol del continente.
Esta supremacía africana no es un hecho aislado, sino la consecuencia de una política deportiva exitosa que ha sabido conjugar la explosión de una generación dorada de jugadores —muchos de ellos formados en las mejores ligas europeas— con una estructura federativa sólida. El sexto puesto mundial iguala la mejor clasificación histórica lograda por una selección africana, un hito que Marruecos ya había alcanzado de manera provisional durante el desarrollo del Mundial.
El sexto puesto en el ranking FIFA no es un destino, sino una nueva plataforma de lanzamiento. La selección marroquí, con una media de edad competitiva y un bloque consolidado, afronta los próximos compromisos internacionales con renovadas aspiraciones. La clasificación para las próximas competiciones continentales —la Copa Africana de Naciones— y el camino hacia el siguiente ciclo mundialista se presentan como el escenario perfecto para que los Leones del Atlas sigan demostrando que su lugar está entre los mejores del planeta.
El sueño de Marruecos ya no es solo llegar a las semifinales de un Mundial, sino aspirar a todo. El sexto puesto en el ranking FIFA es el reflejo de una realidad incuestionable: el fútbol marroquí ha llegado a la élite para quedarse. Y desde Rabat, Casablanca o Tánger, todo el país celebra con orgullo los pasos de una selección que ha convertido el sueño en una rutina de excelencia.
