Rue20 Español/ Fez
Meryem Ghoua
La gesta de Marruecos en el Mundial de 2026 llegó a su fin en Boston. Los Leones del Atlas cayeron este jueves por 2-0 ante Francia en los cuartos de final, un duelo que reeditó la semifinal de Qatar 2022 con el mismo marcador adverso. Los goles de Kylian Mbappé (minuto 60) y Ousmane Dembélé (minuto 66) sentenciaron a una selección que, pese a la derrota, reafirma su lugar entre la élite del fútbol mundial.
Días después del pitido final, el seleccionador Mohamed Ouahbi rompió su silencio en las redes sociales con un mensaje dirigido a todo el pueblo marroquí. “Nuestra aventura termina, pero nuestra ambición continúa. Pedimos disculpas por no haber podido ofrecer el partido que ustedes merecían”, escribió en su cuenta de Instagram, asumiendo la responsabilidad de una eliminación que ha dejado un profundo sabor amargo en la afición.
El técnico fue el primero en reconocer que el rendimiento del equipo no estuvo a la altura de lo esperado en un partido decisivo. “Tenemos que aceptar esta derrota”, afirmó en rueda de prensa, admitiendo que el equipo se vio superado desde el inicio. Marruecos apenas creó peligro y registró su primer y único tiro a puerta en el minuto 82, cuando el marcador ya reflejaba una desventaja insalvable.
A pesar del golpe, Ouahbi quiso poner en valor la extraordinaria trayectoria del equipo en el torneo. Alcanzar los cuartos de final supone un hito que confirma a Marruecos como una potencia consolidada, algo que el técnico quiso destacar con un mensaje de esperanza. “Hay cierta decepción y, por supuesto, esperábamos conseguir más. Si seguimos de esta manera, el futuro será prometedor. No dejaremos que esta derrota nos quiebre”. En la misma línea, prometió que los Leones del Atlas regresarán “más fuertes” y que el futuro será mejor: “Con la ayuda de Dios, volveremos más fuertes. El futuro será mejor. ¡Dima Maghrib!”.
En su reflexión, Ouahbi quiso dedicar un agradecimiento especial a la máxima institución del país. “Gracias a Su Majestad el Rey Mohammed VI por su visión esclarecida y su apoyo constante al fútbol marroquí”, expresó, poniendo en valor el respaldo institucional que ha permitido el crecimiento del deporte rey en el reino.
El seleccionador también tuvo palabras de profundo cariño para la marea roja y verde que ha seguido al equipo allá por donde ha pasado. “Gracias al pueblo marroquí, tanto dentro como fuera del país. Su amor, su confianza y su apoyo fueron nuestra fuerza hasta el final”. Las calles de las principales ciudades marroquíes, desde Casablanca a Marrakech, vibraron con cada jugada, y aunque la decepción era palpable, el orgullo por esta selección permanece intacto.
A pesar de la derrota, el camino recorrido por Marruecos en este Mundial deja un legado imborrable. Por segundo torneo consecutivo, los Leones del Atlas han demostrado que pueden competir de tú a tú con las mejores selecciones del planeta. El desafío ahora es mantener la base, ampliar el fondo de armario para futuras citas y, con la vista puesta en el Mundial 2030 que Marruecos coorganizará junto a España y Portugal, seguir construyendo un proyecto que ilusiona a todo un continente.
La aventura en Estados Unidos ha terminado, pero la ambición de Marruecos, como bien dijo su entrenador, continúa. Los Leones del Atlas han rugido con fuerza en el escenario mundial, y su regreso promete ser aún más glorioso.
