Rue20 Español/Rabat
La selección nacional llega este domingo a Rabat después de una gesta histórica en el Mundial 2026, donde se consolidó como la única representante africana y árabe entre los ocho mejores del planeta.
La madrugada de este domingo tiene un sabor especial para Marruecos. A la 1:00, el Aeropuerto de Rabat-Salé recibirá a los héroes de una gesta que trasciende el fútbol. Los Leones del Atlas regresan a casa procedentes de Boston (Estados Unidos), donde dejaron el alma en el césped del Mundial 2026, una edición histórica por ser la primera con 48 selecciones participantes, según fuentes ci concordantes.
El camino recorrido por el combinado marroquí ha sido, sin duda, el más brillante del continente africano. En un torneo que contó con diez representantes de la CAF —el doble que en Catar 2022—, solo Marruecos logró mantenerse en pie hasta los cuartos de final, convirtiéndose en el único estandarte de África y del mundo árabe en la ronda de los ocho mejores. Un logro que no es casualidad, sino la confirmación de un proyecto sólido que viene forjándose desde aquella histórica semifinal de 2022.
La actuación de los Leones del Atlas en esta Copa del Mundo ha sido un recital de personalidad y jerarquía. En la fase de grupos, Marruecos demostró su talla al superar nada menos que a Brasil, un pentacampeón mundial que, por primera vez desde 1990, se quedó fuera de los cuartos de final. Posteriormente, en dieciseisavos de final, los hombres de Mohamed Wahbi dejaron en el camino a Países Bajos en una tensa tanda de penaltis, para luego arrollar a Canadá con un contundente 3-0 en octavos.
En cuartos, el rival era el vigente campeón del mundo: Francia. Y aunque el resultado final fue 2-0 para los galos, la imagen de Marruecos fue la de un equipo que compitió de tú a tú contra una de las potencias del fútbol mundial. El portero Yassine Bounou, héroe indiscutible, detuvo un penalti a Kylian Mbappé en el primer tiempo, un gesto que quedará grabado en la memoria de la afición. Los Leones del Atlas plantaron cara, generaron ocasiones y demostraron que el éxito de Catar 2022 no fue un espejismo, sino el comienzo de una nueva era.
La prensa marroquí no ha dudado en elogiar la trayectoria de la selección. El diario Le Matin destacó que Marruecos se despidió «con la cabeza alta», consolidando su estatus entre las grandes selecciones del mundo y subrayando su solidez, disciplina y valentía frente a los equipos más poderosos.
Por su parte, el portal Le360 Sport señaló que los hombres de Ouahbi abandonaron el torneo «por la puerta grande», recordando que, como única representante árabe y africana en cuartos de final, la selección no tiene nada de qué avergonzarse tras caer ante uno de los principales favoritos al título.
Incluso la prensa internacional ha reconocido el mérito. Medios como ABC destacaron que, aunque Francia acabó con el sueño marroquí, «los Leones del Atlas demostraron que han sido una de las mejores selecciones sobre el campo».
El fútbol, en Marruecos, es mucho más que un deporte. Los Leones del Atlas encarnan el orgullo de una nación que se ha consolidado como puente entre África, el mundo árabe y Europa. Su presencia en los cuartos de final del primer Mundial con 48 selecciones no es solo un hito deportivo, sino la confirmación de que el fútbol marroquí ha dado un salto cualitativo imparable.
La generación dorada que ha protagonizado estas gestas —con nombres como Achraf Hakimi, Yassine Bounou o Brahim Díaz— ha demostrado que Marruecos puede competir al máximo nivel de manera consistente. Y el horizonte es aún más prometedor: la organización del Mundial 2030 junto a España y Portugal augura un futuro en el que los Leones del Atlas seguirán rugiendo con más fuerza que nunca.
Este domingo, Rabat se vestirá de gala para recibir a sus héroes. El Aeropuerto de Rabat-Salé será testigo del cariño de una afición que ha acompañado a su selección en cada partido, en cada batalla. Porque estos Leones del Atlas no vuelven derrotados: vuelven con la frente en alto, con el orgullo de haber defendido los colores de Marruecos, de África y del mundo árabe en el escenario más exigente del planeta.
El camino en el Mundial 2026 ha terminado, pero la historia de esta selección apenas comienza. Marruecos ha demostrado al mundo que su fútbol está a la altura de los grandes. Y eso, para todo un país, es ya una victoria imborrable.
