Rue20 Español/Rabat
La Oficina Central de Investigaciones Judiciales (BCIJ), dependiente de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), ha asestado un golpe de gran calado a la rama africana del grupo terrorista Daesh.
En una operación de alta precisión desarrollada durante la madrugada de este lunes, las fuerzas especiales han logrado desarticular una célula que se encontraba en una fase operativa muy avanzada. Los servicios de inteligencia marroquíes, que ya habían detectado sus movimientos, han conseguido interceptar el plan antes de que pudiera materializarse, según varias fuentes.

El operativo, ejecutado de manera coordinada, se ha saldado con la detención de diez individuos de ideología extremista en siete puntos estratégicos del país: Agadir, Tarudant, Casablanca, El Hajeb, Tetuán, Fquih Ben Salah y Safí. Fuentes oficiales han confirmado que el grueso de los arrestados había jurado lealtad al autoproclamado califa de Daesh y mantenía contacto directo con los mandos de la organización en la zona del Sahel y el Sahara.
Precisamente, las instrucciones recibidas por los ahora detenidos consistían en permanecer en territorio marroquí para ejecutar una agenda de sabotaje, aplazando su eventual incorporación a los campamentos del grupo en el extranjero.
Durante los registros domiciliarios, realizados con el apoyo de unidades caninas y en estricto cumplimiento de los procedimientos legales, los agentes se han incautado de un importante arsenal: armas blancas, uniformes militares y documentación de carácter extremista que incluía manuales detallados para la fabricación de artefactos explosivos. Además, han sido decomisados dispositivos digitales y material audiovisual, entre los que figuran dos grabaciones con amenazas explícitas contra el Reino y un texto de juramento a la organización terrorista.

El hallazgo más relevante se ha producido en un almacén ubicado en la ciudad de Inezgane. Allí, los investigadores han localizado un todoterreno cuyo depósito de combustible había sido modificado en un taller clandestino para funcionar con gas butano. Según las pesquisas, el vehículo iba a ser utilizado para perpetrar un atentado mediante una explosión suicida o un atropello masivo contra objetivos e instalaciones sensibles. De inmediato, se activó el protocolo de seguridad: los residentes de los alrededores fueron evacuados y un equipo especializado en desactivación de explosivos de la DGSN inspeccionó el vehículo con robots teledirigidos y equipos de detección de alta precisión.
En el interior del almacén también se han encontrado varias bombonas de gas butano y ollas a presión, algunas rellenas de clavos y otras conectadas a cables eléctricos, junto a una máquina de soldadura, interruptores y diversas sustancias químicas sólidas y líquidas que serán sometidas a análisis para determinar su composición exacta.

Las investigaciones apuntan a que el jefe de la célula distribuyó las funciones entre sus integrantes siguiendo instrucciones directas de Daesh. Un grupo se encargó de la selección de objetivos; otro asumió las labores de vigilancia, seguimiento y reconocimiento; y un tercer equipo se ocupó de la adquisición de los materiales y equipos necesarios para ejecutar los atentados previstos. Este modus operandi, altamente estructurado, evidencia el creciente nivel de sofisticación de las redes terroristas que operan en la región.
Esta operación subraya la magnitud de la amenaza que representa Daesh en África, especialmente en el Sahel, una zona que se ha convertido en un foco de radicalización y logística terrorista. Marruecos, que ha obtenido una puntuación de «cero terrorismo» en el Índice Global de Terrorismo de 2025, un logro excepcional entre las naciones que enfrentan presiones externas significativas, sigue demostrando su capacidad para anticiparse a los riesgos y neutralizar las amenazas antes de que se consumen.
Según el comunicado oficial, los detenidos mayores de edad han quedado bajo custodia policial a disposición de la investigación judicial dirigida por la BCIJ bajo la supervisión de la Fiscalía competente en materia de terrorismo. El menor de edad, por su parte, permanece bajo un régimen de vigilancia específico. El objetivo de la fase actual es esclarecer los vínculos de esta célula con la rama africana de Daesh en el Sahel y el Sahara, así como determinar sus posibles ramificaciones tanto a nivel nacional como internacional.
