Rue20 Español/Rabat
La Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) ha emitido su boletín semanal de prevención, que se extiende hasta el 12 de julio, y advierte de condiciones críticas en zonas del Rif, el Atlas y la costa atlántica. El dispositivo de vigilancia se refuerza con un presupuesto histórico de 150 millones de dirhams.
La ola de calor que azota buena parte del territorio marroquí ha llevado a la Agencia Nacional de Aguas y Bosques (ANEF) a elevar la alerta por incendios forestales a su nivel más alto.
Según el último Boletín de Riesgo de Incendios Forestales (BRIF), elaborado con modelos científicos de predicción y análisis de parámetros topoclimáticos, doce provincias del Reino presentan un riesgo extremo de sufrir fuegos en sus masas arboladas durante la próxima semana.
El documento, que cubre el periodo comprendido entre el 6 y el 12 de julio, señala que las zonas más vulnerables se concentran en el este, el centro y el sur del país. Entre las provincias en alerta roja figuran Berkane, Nador, Taourirt, Guercif, Ifrane, Taounate, Taza, Khénifra, Al-Haouz, Essaouira, Agadir-Ida-Ou-Tanane y Taroudant. La combinación de altas temperaturas, escasez de precipitaciones y la presencia de biomasa seca ha convertido estos territorios en polvorines naturales.
El riesgo no se limita a esas doce demarcaciones. El informe de la ANEF identifica además un nivel de peligro elevado en otras dieciocho provincias, entre las que destacan Chefchaouen, Fahs-Anjra, Larache, Ouezzane, Tanger-Assilah, Tétouan, M’Diq-Fnideq, Jerada, Oujda-Angad, Fez, Kénitra, Rabat, Salé, Skhirat-Témara, Azilal, Béni Mellal, Chichaoua y Midelt. Por su parte, un riesgo moderado afecta a Al Hoceima, Driouch, Meknès, El-Hajeb, Boulemane, Sefrou, Sidi Kacem y Khémisset.
Este panorama adverso llega en un momento en que el país ha logrado contener de manera notable los siniestros del año pasado. Durante la campaña de 2025, Marruecos registró 418 incendios que calcinaron 1.728 hectáreas de superficie forestal, una cifra un 65 % inferior a la media de los últimos diez años, estimada en 4.870 hectáreas. No obstante, la región Tánger-Tetuán-Alhucemas concentró el 40 % de los fuegos y el 89 % de la superficie devastada, con dos grandes siniestros en la foresta de Derdara, en Chefchaouen, que arrasaron 859 y 280 hectáreas respectivamente.
Conscientes de que el cambio climático está alargando la temporada de riesgo y expandiendo las zonas propensas al fuego, las autoridades forestales han desplegado para este verano un ambicioso plan de prevención dotado con 150 millones de dirhams. El 70 % de esta partida se destina a acciones preventivas, como la apertura y el mantenimiento de cien kilómetros de pistas forestales, la creación de puntos de agua, el desbroce de vegetación y la silvicultura preventiva en 14.000 hectáreas. El 30 % restante se canaliza hacia la vigilancia, la alerta temprana y la intervención sobre el terreno.
El dispositivo cuenta con 1.493 vigías de la ANEF y 1.405 agentes de apoyo de la Protección Civil, además de medios aéreos y terrestres coordinados con las Fuerzas Armadas Reales, la Gendarmería, las Fuerzas Auxiliares y el Ministerio del Interior. El plan también incluye la rehabilitación de la foresta de Derdara, con una inversión adicional de 10,5 millones de dirhams para reforestación, regeneración de la cubierta vegetal y nuevas trincheras cortafuegos.
La entidad pide asimismo que cualquier ciudadano que observe humo o conductas sospechosas en zonas boscosas alerte de inmediato a las autoridades locales. En un contexto de sequía persistente y olas de calor recurrentes, la prevención colectiva se erige como la primera línea de defensa de los bosques marroquíes.
