Rue20 Español/Rabat
La primera edición del Salón Internacional de la Avicultura de Benín (SIAB) ha puesto de relieve una realidad que trasciende las cifras de producción: la avicultura africana se juega su futuro en la articulación de alianzas estratégicas entre países del Sur. Con el lema «La avicultura frente a la soberanía alimentaria de los países», el evento celebrado en el Palacio de Congresos de Cotonú ha servido como escenario para confirmar que el desarrollo del sector no es un camino en solitario.
La designación del Reino de Marruecos como país de honor en esta cita inaugural no ha sido un gesto protocolario, sino el reconocimiento a una trayectoria de cooperación activa que comenzó mucho antes de que se levantara el telón del salón, según recogen varias fuentes.
Desde la firma del acuerdo de colaboración entre la Federación Interprofesional del Sector Avícola de Marruecos (FISA) y la Interprofesión Avícola de Benín (IAB) en noviembre de 2017, se ha tejido una red de formación que hoy arroja cifras elocuentes: 18 sesiones de capacitación que han beneficiado a 439 profesionales benineses, acumulando más de 2.180 jornadas de formación en toda la cadena de valor.
El ministro de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques de Marruecos, Ahmed El Bouari, ha encabezado la delegación marroquí, acompañado de una treintena de operadores de FISA que representan todos los eslabones del sector nacional. Junto a su homólogo beninés, Adin Yeton Bloukounon Goubalan, y en presencia del embajador de Marruecos en Cotonú, Rachid Rguibi, El Bouari ha participado en la inauguración oficial, en un gesto que refleja la sintonía entre ambos gobiernos.
Las cifras presentadas durante el salón dibujan el contexto de un sector en plena expansión en Benín. En 2025, la producción nacional alcanzó las 25.500 toneladas de huevos de consumo y 24.000 toneladas de carne de ave, datos que ilustran el esfuerzo del país por avanzar hacia una mayor soberanía alimentaria. Sin embargo, el núcleo del debate ha girado en torno a cómo consolidar este crecimiento mediante la modernización de la producción, la mejora de la competitividad y el fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas alimentarios.
Más allá del evento, la agenda de El Bouari ha incluido una reunión bilateral con su homólogo beninés en la que se han abordado los próximos pasos de la cooperación agrícola. El riego y la gestión sostenible de los recursos hídricos, la producción de semillas, el desarrollo de los sectores vegetal y ganadero, la sanidad animal y la formación agrícola han sido algunos de los temas tratados, confirmando que la alianza trasciende el ámbito avícola para abarcar el conjunto de la cadena agroalimentaria.
La presencia de Marruecos en este evento se inscribe en la dinámica de cooperación Sur-Sur impulsada por el Reino bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI. En un continente donde la seguridad alimentaria sigue siendo un desafío estructural, el intercambio de conocimientos y la apuesta por la formación de profesionales se perfilan como herramientas tan esenciales como la inversión en infraestructuras. La avicultura, como ha quedado patente en Cotonú, no es solo una cuestión de producción, sino de soberanía compartida.
