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El 82% de los parques de telefonía sigue en prepago, pero el pospago crece al 6,4% y la fibra óptica suma ya 1,5 millones de hogares conectados.
El ecosistema digital marroquí no deja de engordar sus cifras, pero también de cambiar de piel. El último informe trimestral de la Agencia Nacional de Reglamentación de las Telecomunicaciones (ANRT) dibuja un sector que supera los 57 millones de abonados móviles –exactamente 57,06 millones–, una barrera simbólica que equivale a 1,54 teléfonos por habitante, si se atiende a la tasa de penetración del 154,9%.
Detrás del gran número, sin embargo, se esconde un movimiento más revelador: los usuarios de contrato (pospago) ya son 8,33 millones, un 6,42% más que hace un año, mientras que el prepago se mantiene como el rey absoluto con 48,73 millones de líneas. La brecha se mantiene, pero el crecimiento del pospago apunta a una progresiva madurez del consumidor, que empieza a valorar la estabilidad de una factura mensual frente a la recarga puntual.
Uno de los indicadores que mejor refleja la salud competitiva del mercado es la portabilidad numérica. Al cierre de marzo, se contabilizaban 1,64 millones de números móviles que cambiaron de operador, un 9,42% más que en el mismo periodo de 2025. En telefonía fija, las portabilidades exitosas rozaron las 200.000, con un incremento del 7,64%. Estas cifras no solo hablan de libertad de elección, sino de una guerra comercial silenciosa que beneficia al usuario final, según las mismas fuentes.
Frente a la omnipresencia del móvil, la telefonía fija resiste con 3,26 millones de abonados (un 5% más que hace un año), y lo hace gracias a la apuesta por las redes de nueva generación. Las líneas desagregadas –ADSL y FTTH– ya suponen casi el 30% del total de líneas fijas, un dato que cobra relevancia al cruzar con el parque de internet: 41,08 millones de suscripciones, de las cuales 38,1 millones son móviles, pero la fibra óptica hasta el hogar (FTTH) alcanza 1,5 millones y el ADSL suma 1,4 millones. Las tecnologías TDB y BLR, más residuales, aportan 79.000 conexiones.
La tasa de penetración de internet se sitúa en el 111,5%, lo que indica que muchos marroquíes navegan desde más de un dispositivo, pero también que la cobertura y la demanda siguen en expansión.
El interés por la identidad digital también se confirma con los dominios bajo el código «.ma», que rondan los 136.000 registros, un 8,1% más que hace un año. En el primer trimestre de 2026 se dieron de alta 10.302 nuevos dominios, frente a los 9.240 del mismo tramo de 2025, lo que evidencia un tejido empresarial y de creadores de contenido que apuesta por el etiquetado local.
Finalmente, la facturación global del sector de telecomunicaciones creció un 2,89% en el primer trimestre, un dato moderado pero positivo, que refleja la presión sobre los precios y la madurez de un mercado que ya no crece a doble dígito, pero que sigue generando valor.
Marruecos se asienta como un país hiperconectado, con más líneas móviles que habitantes y con una infraestructura de fibra que gana terreno. El desafío, a medio plazo, no será tanto aumentar el número de abonados como mejorar la calidad del servicio, reducir la brecha de uso y convertir esa conectividad en palanca de productividad. Los datos de la ANRT dejan claro que el tren digital ya no es futuro: circula a toda velocidad.
