Rue20 Español/Rabat
Por más que la historia del fútbol grite lo contrario, Ronald Koeman se niega a comprar el relato. Tras la contundente victoria de Países Bajos por 5-1 ante Suecia este sábado 20 de junio, el técnico neerlandés fue preguntado por un hipotético cruce en dieciseisavos de final contra Brasil o Marruecos. Su respuesta, sin anestesia, ya es trending.
El seleccionador de 63 años, conocido por su carácter directo, no dudó en igualar a dos selecciones. Países Bajos lidera el Grupo F con cuatro puntos y, de mantener esa posición, se enfrentaría al segundo del Grupo C, que hoy ocupa Marruecos con el mismo puntaje. Brasil, por su parte, cruzaría con Suecia.
“No prefiero nada. Ambos (Brasil y Marruecos) son grandes equipos y no veo a uno más fuerte que el otro. Tanto es así que empataron (en la primera jornada). Marruecos jugó muy bien en el primer tiempo, y Brasil estuvo bien en el segundo. Ninguno es más fuerte que el otro”, afirmó Koeman con una naturalidad que ya genera debate en todo el mundo.
El exdefensor central completó su análisis con la misma franqueza: “Tenemos que centrarnos en nosotros mismos. Estamos decididos a ganar el próximo partido y a conquistar el primer lugar del grupo. Veremos qué pasa y quién será nuestro rival”.
Más allá de las palabras, el mensaje es claro: Koeman no quiere distracciones ni mitos. Para él, el rival que venga será tratado con el mismo respeto y la misma ambición. Una postura refrescante en un Mundial donde las jerarquías tradicionales suelen pesar como losas.
Países Bajos cerrará la fase de grupos el jueves 25 ante Túnez. En el Grupo C, Brasil se medirá a Escocia el miércoles 24, mientras Marruecos enfrentará a Haití. El fútbol, como siempre, se encargará de validar o desmentir las palabras del neerlandés. Pero por ahora, Koeman ya dejó su huella: en Qatar 2022 Marruecos ya demostró que los “grandes” también sangran, y él parece haberlo anotado.
