Rue20 Español/Rabat
Tras varios meses de intenso trabajo en la recolección, clasificación y envasado de frutos rojos, las trabajadoras temporeras marroquíes han comenzado su regreso a Marruecos en el marco de un dispositivo organizado de traslado.
Como cada año, estas trabajadoras, contratadas en el marco de un proceso de migración circular, se desplazaron a España entre el invierno y principios del verano para cubrir la campaña agrícola de Huelva, especialmente en el sector de los frutos rojos. Su labor ha sido fundamental para salvar la temporada, dada la delicadeza requerida en la manipulación de frutas tan frágiles como fresas, frambuesas, moras y arándanos.
El proceso de retorno se inició este jueves desde el municipio de Palos de la Frontera, según informan medios locales. La organización agraria UPA Huelva ha puesto en marcha un dispositivo específico que incluye un autobús para el transporte de las trabajadoras, un camión para el equipaje, un mediador que domina el idioma árabe y un equipo de coordinación. Las trabajadoras se desplazarán hasta el puerto de Tarifa, desde donde embarcarán con destino a Tánger.
UPA Huelva ha querido reconocer públicamente “el esfuerzo excepcional” realizado por las temporeras marroquíes durante su estancia en España. La organización ha subrayado que su contribución ha sido “esencial” para el buen desarrollo de la campaña agrícola y para mantener la competitividad y la capacidad de producción del sector de los frutos rojos en la región.
La economía de Huelva depende en gran medida de la agricultura, particularmente del cultivo de frutos rojos, para los que España es altamente competitiva a nivel internacional. Miles de trabajadoras marroquíes participan cada temporada no solo en la recolección —principalmente de fresas—, sino también en tareas de clasificación, limpieza, envasado y empaquetado, tanto para el mercado en fresco como para el congelado.
Además del aspecto productivo, UPA Huelva ha destacado la dimensión humana de la operación de regreso. La organización se ha felicitado de que las trabajadoras puedan reencontrarse con sus familias tras varios meses alejadas de su país.
Este modelo de contratación temporal sigue desempeñando un papel clave para responder a los picos de demanda de mano de obra en la agricultura onubense y garantizar el éxito de una de las campañas más importantes del sector agroalimentario español.
