Rue20 Español/Rabat
En una dinámica diplomática sin precedentes, Marruecos se presenta ante las próximas reuniones de la ONU sobre el expediente del Sáhara, particularmente las sesiones de la Cuarta Comisión y del Consejo de Seguridad, respaldado por el más amplio apoyo internacional registrado hasta la fecha a su iniciativa de autonomía, presentada en 2007.
Desde febrero, Rabat ha acelerado de forma significativa su acción diplomática con el objetivo de consolidar el respaldo global a la propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí.
Este esfuerzo se traduce en un creciente número de países que han expresado su apoyo explícito o renovado, convencidos de que la iniciativa marroquí constituye el marco más realista, creíble y viable para resolver definitivamente el conflicto artificial.
En los últimos cuatro meses, más de quince naciones de diversos continentes se han sumado a esta ola de apoyo, que abarca África, Europa, las Américas, Asia y el mundo árabe; fortaleciendo notablemente la posición de Marruecos a escasas semanas de las citas clave en Nueva York.
En África, países con peso regional como Malí, Burkina Faso, Kenia, Santo Tomé y Príncipe, Madagascar, Guinea, Costa de Marfil y República Centroafricana han manifestado su respaldo.
Esta evolución refleja un claro avance del apoyo africano al enfoque marroquí, en paralelo al retroceso de la tesis separatista en el continente, visible en la retirada del reconocimiento de la República Saharaui por parte de Malí y el fortalecimiento de las alianzas económicas y de seguridad impulsadas por Rabat, especialmente en África Occidental y el Sahel.
En Europa, varias capitales han consolidado su alineamiento con la propuesta marroquí. Alemania, Finlandia, Países Bajos, Francia y la propia Comisión Europea han reafirmado o reforzado su apoyo, subrayando la importancia de la asociación estratégica con Marruecos y los esfuerzos de las Naciones Unidas basados en el realismo y el consenso. La posición de Francia, junto a la de España, se considera especialmente relevante por su influencia en la Unión Europea y en el Consejo de Seguridad.
En el continente americano, Estados Unidos ha renovado explícitamente su apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara y a la iniciativa de autonomía, mientras que Canadá, Haití, Costa Rica, Panamá y Ecuador han expresado posiciones de respaldo, ampliando así el círculo de adhesiones en las Américas.
La dinámica se ha extendido igualmente a Asia, donde Japón ha elogiado la propuesta de autonomía y respaldado el proceso político de la ONU basado en el realismo. Por su parte, los países del Golfo Arábigo, liderados por Bahréin, han reiterado su firme apoyo a la integridad territorial de Marruecos y a la iniciativa de autonomía como la única solución realista.
Esta intensa actividad diplomática se produce justo antes de las reuniones de la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas, que debatirá el expediente del Sáhara marroquí en un contexto muy distinto al de años anteriores, marcado por la ampliación del número de países que consideran la autonomía bajo soberanía marroquí como la solución práctica y definitiva.
Marruecos llega a estas sesiones con un impulso diplomático que le otorga una clara ventaja política, en un momento en que crece el número de voces que reclaman pasar de la gestión del conflicto a la implementación efectiva de la solución sobre el terreno.
En definitiva, se anticipa que esta dinámica continúe intensificándose en los próximos meses, lo que podría traducirse en nuevos apoyos a la marroquinidad del Sáhara y a la autonomía antes de la reunión del Consejo de Seguridad prevista para octubre. Tras la resolución del 31 de octubre de 2025, que instó a las partes a negociar sobre la base de la iniciativa de autonomía, se espera que las próximas deliberaciones del Consejo apunten hacia una mayor presión para avanzar en su implementación como solución final al conflicto artificial.
