Rue20 Españo/Rabat
El Gobierno de Bolivia estudia abrir una embajada en Marruecos como parte de una reorientación de su política exterior impulsada por el presidente boliviano, Rodrigo Paz, con el objetivo de fortalecer la presencia internacional del país en nuevas regiones estratégicas, especialmente en Oriente Medio y el norte de África.
El anuncio fue realizado el miércoles por el ministro boliviano de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo, quien señaló que La Paz también contempla abrir representaciones diplomáticas en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Qatar.
Según explicó el jefe de la diplomacia boliviana, estas aperturas estarán condicionadas a la disponibilidad de recursos financieros del Estado. El costo de funcionamiento de una embajada con personal mínimo oscilaría entre 35.000 y 40.000 dólares mensuales, dependiendo del país anfitrión.
“Queremos inaugurar este tipo de representación diplomática, pero esto dependerá obviamente de la disponibilidad de recursos”, declaró Aramayo durante una entrevista concedida a un medio boliviano.
La iniciativa forma parte de una estrategia destinada a ampliar las relaciones políticas y económicas de Bolivia con países considerados socios potenciales en ámbitos como el comercio, la energía y la inversión.
En este contexto, Marruecos aparece como un aliado prioritario debido a su posición estratégica como puerta de entrada hacia África y el mundo árabe.
El acercamiento entre ambos países se produce además después de que Bolivia anunciara en febrero pasado la suspensión de su reconocimiento de la autodenominada “rasd”, tras una conversación telefónica entre el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y su homólogo boliviano, Fernando Aramayo.
