Rue20 Español/Rabat
Las milicias del Frente separatista “Polisario” habrían ejecutado este martes por la tarde un ataque calificado de terrorista desde el este del muro de seguridad, dirigido contra los alrededores de la ciudad de Smara, mediante el lanzamiento de tres proyectiles que impactaron en zonas dispersas fuera del perímetro habitado, en lo que constituye una nueva escalada que desafía los esfuerzos internacionales orientados a consolidar la desescalada en la región.
De acuerdo con fuentes concordantes, los tres proyectiles cayeron en las proximidades de la ciudad: el primero frente a la prisión local de Smara, el segundo en la parte posterior de la misma instalación, mientras que el tercero impactó en la zona de “Akweiz”, detrás del cementerio de la ciudad.

Todos los impactos se registraron en áreas deshabitadas, sin que se produjeran pérdidas humanas ni daños materiales, aunque el incidente provocó una movilización de los dispositivos de seguridad y un seguimiento inmediato de la evolución de la situación sobre el terreno.
Este desarrollo se interpreta como una violación directa de los entendimientos subrayados por Estados Unidos durante las últimas consultas celebradas en Washington los días 23 y 24 de febrero, en las que se reafirmó que el respeto del alto el fuego constituye la base indispensable para cualquier avance político en el expediente del Sáhara marroquí.

Fuentes vinculadas al entorno de Naciones Unidas habían señalado que dichas reuniones, con la participación del enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan de Mistura, junto a altos responsables estadounidenses, se centraron en la necesidad de consolidar la calma sobre el terreno y reforzar la estabilidad, al tiempo que se instó al “Polisario” a demostrar buena fe mediante el respeto estricto del alto el fuego y su implicación en un proceso político sin condiciones previas.
En este contexto, el incidente vuelve a situar al frente separatista bajo un escrutinio creciente en torno a la naturaleza de sus acciones armadas, especialmente en un escenario marcado por el incremento de llamamientos en ciertos círculos políticos estadounidenses e internacionales a reconsiderar su estatus, en relación con el uso de métodos de bombardeo indiscriminado y las implicaciones que ello tendría para la seguridad y la estabilidad regional.
