Rue20 Español/Rabat
Marruecos ha intensificado sus contactos diplomáticos con Rusia en un momento clave para el expediente del Sáhara, a pocos días de la sesión del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas prevista para el 24 de abril.
Según fuentes diplomáticas, Rabat busca evaluar la posición de Moscú en torno a este dossier estratégico en el marco de intercambios calificados de “confidenciales”.
En este contexto, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexander Alimov, recibió al embajador de Marruecos en Moscú, Lotfi Bouchaara, en una reunión centrada en los equilibrios diplomáticos internacionales y la coordinación en el seno de la ONU.
Ambas partes destacaron la “concordancia de sus posiciones sobre numerosos temas” en la agenda multilateral, lo que refleja una convergencia que sustenta el diálogo continuo entre Rabat y Moscú.
El encuentro se produce en un contexto marcado por la reanudación de contactos en torno al expediente del Sáhara marroquí, casi siete años después de las últimas negociaciones directas entre Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania. Estas discusiones, celebradas recientemente bajo la égida de Estados Unidos y con la atención de potencias internacionales, incluida Rusia, han reactivado el proceso político.
Las mismas fuentes señalan que el expediente del Sáhara marroquí ocupó un lugar central en los intercambios, junto con cuestiones relativas a Oriente Medio, el norte de África y el espacio sahariano-saheliano. En este marco, Moscú habría expresado una valoración positiva de la reanudación del proceso de negociación, reiterando su apoyo a los esfuerzos en curso.
La próxima cita del Consejo de Seguridad reviste una importancia particular, al inscribirse en el ciclo de evaluaciones periódicas basadas en los informes del secretario general de la ONU. Dichos documentos ofrecen un análisis detallado de la situación sobre el terreno, incluyendo aspectos de seguridad, dinámicas políticas y avances en la mediación internacional.
Asimismo, los miembros del Consejo deberán pronunciarse sobre la renovación del mandato de la MINURSO, cuya revisión anual suele implicar ajustes en función de la evolución del contexto político y de seguridad. Este proceso se enmarca en las resoluciones vigentes del órgano, en particular la resolución 2797 (2025), que aboga por una solución “realista, pragmática y mutuamente aceptable”.
En este escenario, las consultas —a menudo celebradas a puerta cerrada— anticipan debates complejos entre los miembros del Consejo, tanto permanentes como no permanentes, sobre la orientación futura del proceso político. La coyuntura actual, marcada por el relanzamiento de las negociaciones a iniciativa estadounidense, podría influir en los equilibrios diplomáticos en el seno del órgano.
Por su parte, Rusia reafirmó su compromiso con una solución “justa, duradera y mutuamente aceptable”, basada en las resoluciones del Consejo de Seguridad y en los principios de la Carta de las Naciones Unidas, consolidando así su papel como actor relevante en la evolución del expediente del Sáhara marroquí.
