Rue20 Español/Rabat
Las autoridades marroquíes frustraron un total de 73.640 intentos de emigración irregular a lo largo de 2025, según datos del Ministerio del Interior, lo que pone de relieve la resiliencia de los dispositivos de vigilancia de fronteras y litorales en un contexto regional marcado por una presión migratoria creciente.
De acuerdo con el balance oficial, el Reino de Marruecos se enfrentó durante 2025 a una presión migratoria constante en un entorno regional inestable y afectado por múltiples amenazas. En este marco, las autoridades destacan que la actividad de las redes de tráfico de migrantes no ha disminuido, con más de 300 redes desmanteladas durante el año.
Estas organizaciones, según el Ministerio del Interior, continúan adaptando sus métodos y reforzando la cooperación entre sus diferentes actividades delictivas, lo que obliga a una respuesta sostenida por parte de los dispositivos de seguridad.
En el plano humanitario, 13.595 migrantes fueron rescatados en el mar y recibieron asistencia, acompañamiento médico, alojamiento y orientación, dentro del enfoque de gestión humanizada de las fronteras aplicado por las autoridades marroquíes.
El balance de 2025 refleja, según Interior, un giro estratégico significativo y confirma la eficacia de la estrategia de lucha contra las redes de tráfico de migrantes. Asimismo, la disminución de las interceptaciones apunta a un retroceso progresivo de los flujos irregulares a través del territorio marroquí, en paralelo a una reconfiguración de las rutas migratorias hacia otros puntos de salida, especialmente en África Occidental y algunos países del sur del Mediterráneo.
No obstante, el Ministerio del Interior subraya que esta evolución no implica una reducción de la presión migratoria a escala regional, sino su desplazamiento y transformación, lo que requiere una lectura global y coordinada del fenómeno.
En este contexto, 4.372 migrantes en situación irregular se beneficiaron de retornos voluntarios a sus países de origen, organizados en condiciones seguras, ordenadas y respetuosas con la dignidad de las personas, en coordinación con sus representaciones diplomáticas.
El elevado número de estas operaciones de retorno voluntario refleja, según la misma fuente, el compromiso continuado del Reino con un enfoque humanista de la gestión migratoria, basado en el equilibrio entre firmeza en la lucha contra las redes de tráfico y respeto de los derechos humanos.
El Ministerio del Interior de Marruecos concluye que estos resultados evidencian la eficacia de su estrategia global de control migratorio y la necesidad de mantener una cooperación internacional reforzada frente a la evolución del fenómeno.
