Rue20 Español/Rabat
En un marcado recrudecimiento de las tensiones diplomáticas, Argentina ha declarado «persona non grata» al encargado de negocios de Irán en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, y le ha ordenado abandonar el país en un plazo de 48 horas.
La medida, anunciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, representa un punto álgido en la escalada de las disputas bilaterales, motivada por la inclusión del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en el registro de organizaciones terroristas por parte del gobierno argentino.
La decisión de expulsar al diplomático iraní se produce en respuesta a lo que la Cancillería argentina considera «acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes» emitidas por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. Estas declaraciones, según el comunicado oficial, constituyen una «inaceptable injerencia en los asuntos internos» de Argentina y una «tergiversación deliberada» de las decisiones tomadas por el país.
El conflicto se intensificó tras la decisión argentina de designar a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista, una medida que Irán condenó enérgicamente, calificándola de «error estratégico» y de «insulto injustificable al pueblo iraní». La embajada iraní en Uruguay llegó a afirmar que esta acción «perjudica seriamente las relaciones bilaterales».
Además de la cuestión de la Guardia Revolucionaria, el gobierno argentino ha vinculado su decisión con la falta de cooperación de Irán en la investigación del atentado a la AMIA, destacando la «grave» designación en cargos de alta responsabilidad de personas requeridas por la justicia argentina.
La relación bilateral entre Argentina e Irán ha experimentado un deterioro sostenido desde el atentado a la AMIA en 1994, tras el cual Irán no ha tenido embajador en Buenos Aires, manteniendo su representación a través de encargados de negocios. Mohsen Soltani Tehrani ocupaba este cargo desde 2021.
La tensión entre ambos países también se refleja en los medios de comunicación. El diario iraní Tehran Times publicó recientemente una columna que calificó al gobierno argentino como un «instrumento» de Estados Unidos e Israel, acusando al presidente Javier Milei de actuar «sin disimulo alguno» alineado con el «eje occidental».
La Cancillería argentina ha cerrado su comunicado con una advertencia, afirmando que Argentina «no tolerará agravios ni injerencias de un Estado que ha incumplido de manera sistemática sus obligaciones internacionales». Esta declaración subraya la firmeza del gobierno argentino en su postura frente a Irán y anticipa un período de mayor tensión en las relaciones bilaterales.
