Rue20 Español/Madrid
En el marco de la creciente tensión en Oriente Medio, el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido la decisión de España de cerrar su espacio aéreo a operaciones militares vinculadas a la ofensiva contra Irán, subrayando que se trata de una medida alineada con el derecho internacional.
Desde una perspectiva internacional, la postura española se presenta como parte del debate global entre quienes priorizan la vía militar y quienes apuestan por la diplomacia. En este contexto, Albares fue contundente al declarar: “No tememos absolutamente nada”, defendiendo que ningún país debería ser cuestionado por actuar en favor de la paz y la legalidad internacional.
Las declaraciones llegan tras las críticas de Estados Unidos, cuyo secretario de Estado sugirió revisar alianzas estratégicas. Sin embargo, España insiste en que su posición refleja una visión compartida por amplios sectores de la comunidad internacional, especialmente en el sur global, donde se reclama una desescalada inmediata.
El ministro también advirtió sobre los riesgos económicos y energéticos globales, señalando que “no se puede dejar el estrecho de Ormuz bloqueado”, debido a su importancia estratégica para el suministro mundial de petróleo y gas.
En cuanto a la resolución del conflicto, Albares reiteró la necesidad de retomar el diálogo: “No hay solución militar para la seguridad”, apostando por iniciativas de mediación impulsadas por actores regionales..
